miércoles, 30 de agosto de 2017

Nuestra Profesión no tiene límites

Editorial revista Técnica Industrial nº316-Abril 2017. Nuestra profesión no tiene límites

Por más que algunos se empeñen en tratar de limitar nuestra capacidad de actuación según criterios y normas de hace dos siglos, la realidad muestra que los límites no existen en nuestra profesión y que cada uno de nosotros será capaz de hacer todo aquello que se proponga.
Es cierto que la titulosis que existe en nuestro país puede obstaculizarnos en determinados aspectos de la función pública o, por lo menos, así ocurre con los titulados en ingeniería técnica industrial, pero también lo es que ya se ha dado el sal-to definitivo con los actuales titulados de grado en ingeniería de la rama industrial, que, sin embargo, sí que pueden optar a los máximos niveles de la Administración. No en vano, desde las propias Administraciones que no hacen nada más que dar lecciones de una “competitividad” que no aplican, se siguen poniendo barreras al desarrollo de los profesionales, algo que, por suerte para nuestro desarrollo y economía, no ocurre en el ámbito privado.Resulta que en esta revista podremos ver que hay titulados en ingeniería técnica industrial que están dirigiendo con gran acierto grandes empresas y filiales de multinacionales en nuestro país y que, sin embargo, no podrían ocupar un puesto de director general en un ministerio, algo que para algunos hasta significará un alivio, pero que no deja de ser una restricción propia de países en desarrollo. Sin embargo, este clasismo de las titulaciones, por desgracia para todos, también se está llevando a cabo en algunas de las empresas públicas que como ocurre con la Administración, también pagamos to-dos los españoles con nuestros impuestos.
“OS ANIMO A TRANSFORMARNOS EN INGENIEROS 4.0, LO QUE, ADEMÁS DE ELIMINAR LOS COMPLEJOS Y LAS BARRERAS, NOS PERMITIRÁ AFRONTAR CON SEGURIDAD TODOS NUESTROS DESAFÍOS PROFESIONALES”
Cuando se quiere acotar la selección del mejor candidato entre solo unos pocos, se corre el riesgo de dejar fuera del proceso a profesionales mucho más cualificados y que, por tanto, generarían mucho más valor donde ejerzan su actividad, ya sea en el ámbito privado o público, y esto es algo que a algunos todavía les cuesta entender.
No obstante, si hay algo que me define es que siempre miro las situaciones con optimismo y, por supuesto, me gusta trasladar a todo aquel con el que interacciono, y por ello desde aquí os digo que esta situación está cambiando y va a cambiar, y que debemos hacerlo entre todos. Nuestro mejor argumento va a seguir siendo el trabajo que todos y cada uno de nosotros realizamos día a día, demostrando no solo nuestra capacidad y excelencia profesional, sino nuestro compromiso diario por el desarrollo de nuestra sociedad.
¿Alguien de este país concibe la industria sin la participación de los ingenieros de la rama industrial? ¿Alguien piensa que somos prescindibles? ¿Alguien pone en duda nuestra valía profesional? No, ni lo piensa nadie, ni nadie va a conseguir que lo piensen. Y es a partir de aquí donde tenemos que marcarnos nuestras metas y objetivos profesionales y realizar todo lo que esté en nuestras manos para poder conseguirlos, que si bien no será fácil, también os digo que no es imposible.
Y esto último lo puedo afirmar de forma rotunda simplemente basándome en hechos reales y tangibles que todos vosotros vais a poder contrastar en el interior de esta revista, en la que comprobareis no solo que no tenemos cotas, sino que somos un referente profesional tanto en nuestro país como en el resto del mundo.
Y está muy claro que ni todas las personas ni todos los ingenieros somos iguales. Por eso, cada uno de nosotros deberá destacar del resto potenciando sus cualidades y los conocimientos adquiridos para competir de forma sana con el resto de profesionales, lo que significará precisamente el éxito de una sociedad moderna y desarrollada.
Tenemos ante nosotros el reto de protagonizar nuevamente lo que algunos llaman la cuarta revolución industrial, la de la industria conectada o 4.0, y no cabe duda alguna de que nuestro papel es y va a ser fundamental para llevarla a cabo, así que solo nos hace falta creer en nuestras posibilidades, que son infinitas, y tener la oportunidad de aplicarlas, que es para lo que tenemos que trabajar. Por tanto, y aprovechando el cambio de modelo productivo de la industria 4.0, os animo a transformarnos en ingenieros 4.0, lo que, además de eliminar los complejos y barreras, nos permitirá afrontar con seguridad todos nuestros desafíos profesionales sin temor a la competitividad en la que somos expertos.
José Antonio Galdón Ruiz
Presidente del Consejo General de Graduados en Ingeniería rama industrial e Ingenieros Técnicos Industriales de España

Propuesta de equilibrio del sistema eléctrico español para 2030 y su impacto global

Artículo publicado en la revista Técnica Industrial nº316-Abril 2017. Propuesta de equilibrio del sistema eléctrico español para 2030 y su impacto global

Análisis del Sistema eléctrico español

Artículo publicado en la Revista Técnica Industrial nº316-Abril 2017. Análisis del sistema eléctrico español.


martes, 14 de marzo de 2017

¿Alguién dijo Competitividad?

Tribuna de opinión, publicada en la revista Profesionales " Cuadernos de Material Eléctrico" nº28- Feb. 2017

¿Alguien dijo competitividad?


Uno de los términos más manidos de los últimos tiempos es el de competitividad, ese que utiliza todo aquel al que le dan un micrófono, un altavoz, o un hueco en un periódico o revista para lanzar un mensaje; pero la competitividad ni se escribe, ni se cita, la competitividad se aplica y esto es precisamente lo que no se hace y menos en el encorsetado mundo de las profesiones técnicas.
Resulta que se promulga una Ley de rehabilitación, regeneración y renovación urbana, que a todos los efectos es valorada muy positivamente por el que suscribe tanto en el fondo como en la forma; porque además de tratar de conseguir una cultura de mantenimiento de los edificios, que genere a su vez el máximo confort y evite incidencias, invita a la eficiencia energética y  la sostenibilidad del parque edificatorio, propiciando además el resurgir de sectores muy afectados como la construcción e instalaciones, y nos encamina hacia un modelo más estable que el anterior modelo expansivo de nueva edificación. Pero además de esto, el espíritu de esta nueva Ley del siglo XXI, era propiciar una verdadera competitividad entre los profesionales tal y como queda reflejado en el art. 6.1, dado que permite realizar los Informes de Evaluación de Edificios a todos los profesionales del sector de la edificación definidos en la LOE, y además deja las puertas abiertas para otros que puedan haber adquirido las competencias técnicas para los mismos y obtengan la correspondiente certificación.
De hecho esta Ley 8/2013, deroga el R.D. Ley 8/2011 que hacía referencia a las inspecciones técnicas de edificios y que otorgaba exclusividad para la realización de las mismas a los arquitectos y arquitectos técnicos.
No obstante todo lo anterior, la falta de liderazgo del Ministerio de Fomento, y el complejo y a su vez difuso panorama administrativo autonómico y local, ha provocado lo más parecido a un caos legal, donde cada cual aplica la Ley en función de sus convicciones generando una enorme inseguridad jurídica. Es lamentable que profesionales de la Ingeniería puedan realizar informes de evaluación de edificios en algunas Comunidades Autónomas y Municipios, y que sin embargo en otros sean considerados como “incompetentes”, y es lamentable que una vez realizado el Informe y denegado por la administración, éste mismo sea admitido cuando va firmado por un Arquitecto o Arquitecto Técnico.
Si sumamos ambas situaciones y le añadimos los corporativismos sesgados que utilizan la administración para reafirmarse, nos encontraríamos ante una situación kafkiana, que resulta muy difícil de entender para el conjunto de la sociedad.
Y todo lo anterior tiene su epicentro en la regulación actual de las profesiones técnicas, que basan sus atribuciones profesionales en los usos y no en las capacitaciones de cada uno de ellos. Los fervientes defensores de la L.O.E. (Ley de Ordenación de la Edificación 38/1999) recurren a ella constantemente para mantener los cotos cerrados de actuación profesional basándose en los usos de las edificaciones, de tal forma que cada profesional puede realizar las edificaciones de su rama técnica y no las de ninguna otra, aunque tengan los conocimientos para ello. Para ilustrar esta cuestión, pondré un ejemplo significativo, ya que un Ingeniero Técnico Industrial puede realizar una edificación industrial de 500.000 m2, de varias plantas, equipada con puentes grúas, pasarelas, muelles de carga, zona de oficinas, de comedor, etc…, pero sin embargo no se le permite realizar una nave para usos distintos del industrial aunque tenga 50 m2, y también se les cuestiona a la hora de realizar proyectos de edificación de usos administrativo, sanitario, religioso, residencial, docente y cultural, que están reservados en exclusividad para arquitectos. Es decir, que los ingenieros podemos y sabemos realizar edificación, pero solo para algunos usos concretos y no para el resto, aunque el procedimiento para realizar los cálculos de las estructuras y otros elementos edificatorios, sean similares para todo tipo de edificaciones.
Pero este hecho, aunque pueda resultar paradójico y muy difícilmente entendible, resulta que es legal, es decir, que está aprobado por una Ley en Cortes Generales, y por tanto, y mientras no se cambie tendremos que cumplirla y acatarla sin más.
Y esto es precisamente lo que queremos que se haga con la Ley 8/2013, que se cumpla, y que no se interprete al antojo de las diferentes administraciones o sus técnicos. La Ley es muy clara al respecto y el art. 6.1. indica claramente quienes son los técnicos competentes para la realización de los Informes de Evaluación de Edificios, y así se ha encargado nuevamente de recordarlo el Tribunal Supremo, en su sentencia nº2765/2016, que viene a sumarse a las recomendaciones de la CNMC y algunas agencias autonómicas de la competencia.
Frente a esto, los hay quienes tratan de manipular la Ley 8/2013 amparándose nuevamente en su querida LOE, confundiendo “edificación o proceso edificatorio” con “informes” sobre el estado del edificio, donde ya no tienen esa exclusividad. Pero es más, y tratando de influenciar a la sociedad aluden continuamente a determinadas Sentencias de Tribunales Superiores de Justicia y del Tribunal Supremo, que hacen referencia al derogado R.D. Ley  8/2011 y a los extintas “Inspecciones Técnicas de Edificios”.
En la actualidad no hay ninguna Sentencia por parte de ningún Tribunal Superior de Justicia ni del Supremo, que indique que la competencia exclusiva para la realización de los Informes de Evaluación de Edificios definidos en la Ley 8/2013 sea de Arquitectos y Arquitectos Técnicos, y sin embargo ahora si que tenemos una, que aunque en referencia al R.D. 235/2013 de certificación energética de edificios, se refiere al art. 6.1 de la Ley 8/2013 para indicar quienes son los técnicos competentes para realizar la certificación energética de edificios y que coinciden con los que pueden realizar los Informes de Evaluación de Edificios, y que por tanto, son todos los Ingenieros, Ingenieros Técnicos, Arquitectos y Arquitectos Técnicos con competencias en edificación.
Esta es la competitividad, es decir, donde profesionales que tienen la titulación y los conocimientos para realizar determinadas actuaciones profesionales, compiten bajo unas mismas reglas de juego que proporcionan seguridad, calidad y garantías a la sociedad, y generan una competencia sana que les incita a ser mejores aproximándolos a la excelencia. Y este es el objetivo que debemos perseguir desde las organizaciones profesionales.
Debemos tener claro que la competitividad de un país depende en gran medida de la de sus profesionales, y por ello, los que tenemos gran responsabilidad en la evolución y desarrollo de una sociedad, no podemos seguir aferrados a corporativismos rancios y malentendidos, y debemos apostar de forma conjunta, por modelos evolucionados que mejoren nuestros servicios a la sociedad y  nos permitan, además de nombrarla, aplicar la competitividad. 

miércoles, 28 de diciembre de 2016

La Administración también necesita los mejores Ingenieros


Editorial Revista Técnica Industrial nº315

La Administración también necesita los mejores ingenieros 

Terminamos el año 2016, que a todos los efectos ha sido muy positivo para nuestra profesión en su conjunto, pero sin olvidarnos, por supuesto, de todos aquellos que lo siguen pasando mal y para los que seguiremos trabajando de forma incansable.
Ha sido un año marcado por varios acontecimientos importantes que, sin duda, van a cambiar nuestra historia, y me refiero tanto al cambio de nombre de nuestro Consejo General incluyendo a los graduados en ingeniería de la rama industrial, como a lo que quizás es más importante y significativo para la evolución de la ingeniería, y que ha sido la sentencia del Tribunal Supremo del 9 de marzo que permite a los graduados acceder a las plazas de ingeniero industrial.
Esta sentencia marca un antes y un después de nuestra profesión, por cuanto que por fin se hace justicia y se nos permite evolucionar dentro de la Administración pública por nuestras capacidades y competencias y sin quedar limitados por la titulación académica como venía sucediendo hasta la fecha, aunque la ley dijese lo contrario.
La reforma de Bolonia ya lo dejaba bien claro al indicar que el título de grado es el válido para la realización de actividades profesionales, y de ello ha dado muy buena cuenta el magistrado ponente del Tribunal Supremo en su sentencia, por lo que podemos afirmar que a partir de aquí hay que replantearse muchísimos aspectos sobre la constitución actual de las profesiones de ingeniería en España.
La sentencia es clarísima al respecto, pero lo más contundente son los hechos que la han propiciado. Un graduado en ingeniería eléctrica con gran experiencia y formación continua se presentó a las oposiciones de ingeniero industrial de la Comunidad Foral de Navarra y, frente a otros ingenieros que tenían el título de ingeniero industrial o el máster de ingeniero industrial, aprobó la oposición y obtuvo su plaza. Posteriormente y basándose en las restricciones de "titulitis" que venimos arrastrando desde el siglo XIX, se le denegó su plaza primero en la Administración autonómica y después en el Tribunal Superior de Justicia de Navarra, hasta que el caso llegó al Supremo y se impuso la cordura.
Con este hecho, queda patente lo que venimos defendiendo en estos últimos años, y es que hay otros muchos medios de adquirir conocimientos que no tienen por qué ser necesariamente las Universidades, sino que estos también se adquieren a través de la experiencia o la formación continua a lo largo de la vida profesional. Pero algo que es mucho más evidente es la obcecación que han demostrado y siguen demostrando algunas Administraciones, que mientras realizan unas pruebas de selección para elegir a los mejores, posteriormente deciden prescindir de ellos por no estar en posesión de un título determinado, y aquí queda totalmente en entredicho la competitividad de las Administraciones públicas.
Menos mal que las empresas no copian estas actuaciones y, por fortuna, se puede crecer profesionalmente basándose en conceptos de competencias hasta llegar al máximo nivel, como es el caso entre otros muchos del ingeniero técnico industrial D. José Peláez, que está dirigiendo la tercera fase de esclusas del Canal de Panamá, lo que a la sazón es hasta fecha la mayor obra de ingeniería del siglo XXI.
Con esta sentencia se estarían eliminando todas las barreras que para nuestro desarrollo profesional teníamos en la Administración pública. Y digo se estarían, porque aunque pueda parecer paradójico, todavía hay quien no quiere hacerse eco de la misma por intereses corporativistas o quizás por seguir defendiendo la supremacía de determinadas razas.
"LOS PRINCIPIOS DE MéRITO, CAPACIDAD Y ESFUERZO SON LOS QUE HACEN UNA SOCIEDAD COMPETITIVA, PERO ADEMáS, SON LOS QUE NOS ESTáN CONDUCIENDO HACIA LA EVOLUCIóN DE NUESTRA PROFESIóN"
Nadie pone en duda que un ingeniero industrial o un máster en ingeniería industrial tenga más conocimientos o competencias que un ingeniero técnico industrial o un graduado en ingeniería de la rama industrial recién terminada la titulación, puesto que han realizado un curso o dos más en la Universidad. Pero no por ello se puede decir que esta situación sea similar con el paso del tiempo, dado que cada uno en función de su actividad profesional y su formación, evolucionará en mayor o menor medida. Y es que no todos los ingenieros con el mismo título somos iguales, ni todos sabemos lo mismo y, por tanto, el título no es lo que nos identifica, sino que son nuestras capacidades y competencias.
Y con esto quiero decir que el título académico ha de ser una puerta de entrada al mundo profesional, como así lo es el título de grado, y a partir de ahí cada uno elegirá su camino sin que existan límites profesionales. Y eso será lo que nos permitirá dar ese gran salto de competitividad que necesita la ingeniería española.
Los principios de mérito, capacidad y esfuerzo son los que hacen una sociedad competitiva, pero además, son los que nos están conduciendo hacia la evolución de nuestra profesión por la vía del sentido común, algo que ha de imponerse frente a los inmovilismos y las nostalgias del pasado que tratan de impedir la lógica de los hechos consumados. Así que vamos a seguir ofreciendo a la sociedad lo que necesita, que ni son ingenieros de primera ni de segunda, sino que son los mejores ingenieros.

lunes, 5 de diciembre de 2016

Entrevista para "Murcianos en Madrid"


Entrevista para "Murcianos en Madrid"

MURCIANOSENMADRID
Gente Emprendedora


JOSÉ ANTONIO GALDÓN”MADRID ME HA ENSEÑADO A VALORAR MUCHO MÁS LA FAMILIA, LOS AMIGOS Y EL TIEMPO”

“Inquieto, Pragmático, Ingenioso…”de éste modo José Antonio Galdón,describe el perfil de un ingeniero Técnico Industrial pero, sin duda, está definiendo su persona. Porque José Antonio, natural de Yecla, es todo éso y mucho más. A los 30 años ya ostentaba el cargo de Decano del Colegio de Ingenieros Técnicos Industriales de La Región de Murcia, responsabilidad que abandona recientemente para centrar toda su energía, que no es poca, dentro del Consejo General de Ingenieros Técnicos Industriales de España en Madrid como Presidente.















1.-José Antonio, es conocido por los murcianos que en Cartagena, está la Facultad Superior de Ingeniería Industrial. ¿Tenemos que envidiarle algo, a las facultades de Madrid? ¿Qué diferencias ves entre ambas ciudades a nivel universitario?


Absolutamente nada, y precisamente los estudios de Ingeniería Industrial en Cartagenason de los mas antiguos de España y datan del año 1901, lo que ya nos indica el arraigo y prestigio que tienen. No existen diferencias cualitativas y en la Escuela Técnica Superior de Ingeniería Industrial de Cartagena cuenta con excelentes profesores y programas formativos y, por tanto, ofrecen a la sociedad unos ingenieros muy bien formados y preparados para afrontar los diferentes retos profesionales. Yo estoy muy orgulloso de haber estudiado allí y tengo muy buenos recuerdos.
2.-José Antonio ¿ crees que la profesión, el día a día, de un ingeniero Técnico Industrial se vive más intensamente en Madrid que en Murcia? ¿Actualmente, cómo ves vuestro sector?.


La profesión de Ingeniero es siempre intensa y requiere de una enorme capacidad de adaptación a las diferentes circunstancias y a la propia evolución de la las tecnologías, lo que nos hace estar en un proceso continuo de formación y reciclaje. No obstante, la intensidad del ejercicio profesional no está relacionada con la ciudad donde vivas, sino con el puesto de trabajo concreto que ocupes.


Nuestra profesión es muy polivalente, y por ello no hemos sufrido tanto la recesión de los últimos años, aunque no cabe duda que nuestro país necesita fortalecer el sector industrial y, en ese aspecto, tenemos que liderarlo como ya hemos realizado en etapas anteriores.



3.- ¿Cómo llegas a ser Presidente del Consejo?¿ Se trata de una cuestión de Obligación, Devoción, Responsabilidad o ninguna de ellas?


Yo no soy de las personas que se quejan amargamente de que las cosas no vayan bien y, desde el principio, he tratado de cambiarlas desde dentro y eso fue, precisamente, lo que me llevó en primer lugar a presentarme a las elecciones de Decano de mi Colegio de la Región de Murcia, junto a varios compañeros de la Universidad Politécnica de Cartagena. Fué enFebrero del 2006 y todos pensaban que estaba loco, que era imposible que una persona de30 años y además de Yecla pudiese conseguirlo, y la verdad es que no fue nada fácil porque tan solo gané por 3 votos.


Una vez como Decano, entras a formar parte del Consejo General, y durante 5 años estuve aportando iniciativas e ideas de las que no se hacían demasiado eco los dirigentes de entonces, así que, nuevamente, me puse manos a la obra para tratar de ponerme al frente eimpulsar las medidas que yo entendía necesarias para la profesión y los Colegios Profesionales. La historia fue muy curiosa y he de decir que, nuevamente, gané por un escaso margen pero fué gracias a la confianza que muchos decanos depositaron en mí, que conseguí ser elegido.


Pero contestando a la segunda pregunta, yo diría que fueron varios factores entre los que se incluyen el empecinamiento y cierta dosis de idealismo, pero la esencia reside en los casi 100.000 Ingenieros por los que debemos trabajar y en el servicio que debemos prestar a la sociedad, siendo por tanto una cuestión de responsabilidad.
4.-¿Qué diferencias has notado, en tú quehacer diario, entre ser el Presidente del Consejo General, que engloba a todos los demás Colegios Industriales de España, a ser el Decano del Colegio de tú Región ?


El cargo de Decano, era totalmente compatible con mi trabajo como funcionario del Ayuntamiento de Yecla y, como Presidente del Consejo, tengo dedicación exclusiva y esa podría ser la única diferencia significativa, unida a la mayor representatividad y por tanto responsabilidad, que me otorga este último. No obstante, la forma de actuar es la misma y está centrada en ofrecer los servicios que necesitan los colegiados para que puedan servir con la mayor garantía, calidad y profesionalidad a la sociedad. Por ello, nos hemos centrado sobre todo en la empleabilidad de nuestros profesionales para lo que hemos creado el mayor portal de empleo para Ingenieros en España(www.proempleoingenieros.es) que además ofrece otros muchos servicios, tanto para las empresas como para los colegiados.




También hemos puesto en marcha una plataforma de formación learning www.cogitiformacion.es, que cuenta con casi 200 cursos y ha tenido ya mas de 16.000 alumnos, de los cuales 4.000 han recibido becas del 50% gracias a la solidaridad de todos los colegiados, con los que más lo necesitan, que es un principio básico y esencial de nuestras Instituciones. Además de todo lo anterior, contamos un programa de movilidad internacional que lleva asociado un plan de retorno, un sistema de acreditación profesional que otorga visibilidad y marca personal a los Ingenieros tal y como existe en otros países (www.acreditaciondpcingenieros.es), y otros muchos servicios para facilitar el desarrollo profesional.









Salimos de su despacho y continuamos conociendo más en profundidad a José Antonio, recorriendo el Consejo que actualmente está en obras. Un buen momento para ver y mostrarnos en primera persona los cambios, para mejor, que está sufriendo el Consejo de Ingenieros Industriales de España.



5.-Vemos que estáis en obras dentro del Consejo, ¿A qué se debe el cambio?


La sede del Consejo General tiene casi 40 años, y en este tiempo se han realizado algunas reformas, pero necesitábamos una mayor funcionalidad de las mismas y adaptarlas al nuevo esquema de trabajo, pero además, queríamos que nuestra sede fuesen una fiel imagen del trabajo y la innovación que aportamos los Ingenieros, y por ello se ha proyectado una sede que reúne todos los requisitos de seguridad y confort, pero a su vez, las instalaciones son totalmente domóticas, y presentan las últimas novedades en eficiencia energética y control.



6.- ¿En qué ayuda el Consejo General a los Colegios Oficiales de otras provincias?


El Consejo General, representa la profesión en el ámbito nacional e internacional y a su vezcoordina las actuaciones de los 50 Colegios que forman parte del mismo, de tal forma que se unifiquen las líneas de actuación a seguir y se compartan los servicios. Es obvio que la unión hace la fuerza, y nuestra profesión hoy en día está muy cohesionada en torno a los objetivos comunes que compartimos, y ello nos lleva a una situación colaborativa y solidaria que suma nuestros esfuerzos y multiplica los logros.
7.- ¿Cuál es el perfil de un ingeniero técnico industrial?


Se trata de una persona con un poco de inquietud tecnológica, que tenga habilidades, le guste transformar, inquieta, pragmática, que le guste hacer cosas útiles e ingeniosas.
8.- ¿Qué consejo le darías a un técnico industrial murciano, recién llegado a Madrid? ¿Y a un técnico industrial madrileño, que lo destinasen a Murcia?


Al Ingeniero murciano le diría que no se agobie, porque aunque Madrid pueda resultar una ciudad muy difícil para la vida cotidiana, también podrá encontrar otras ventajas que le ofrece la capital de España, y al de Madrid sin duda le diría que, aprovechase cada minuto en Murcia para disfrutar de cada uno de sus rincones, de su gastronomía, de su clima y de su gente.
9.- ¿Qué te ha aportado tu nueva etapa en Madrid?


Sin duda una visión mucho más amplia tanto del sector en el que me desarrollo, como en el ámbito social y cultural, dado que no solo he recorrido todos los Colegios de España (50), sino que además, han sido numerosos los encuentros con Ingenieros de otros países tanto a nivel Europeo como mundial a los que he asistido.
10.- ¿Qué es lo que más te gusta de Madrid? ¿Y lo que menos te gusta?


Sin duda lo que más me gusta es ver amanecer mientras estoy corriendo por el parque del Retiro, también su anonimato, el poder pasear y que pases totalmente desapercibido, y por lo demás, Madrid es una ciudad bastante cómoda para andar , puedes hacer prácticamente de todo. Igual cuando tenga hijos, conciliar la familia e hijos pueda ser más difícil, pero no es mi caso actualmente, ya veremos… Lo que menos me gusta es la polución, el caos circulatorio y lo lejos que está de Murcia …
11.- Recomiéndanos un sitio para visitar y saborear en Madrid y otro en Murcia o Yecla.


Para visitar y pasear en Madrid El Retiro y, de Yecla, el Santuario de la Virgen del Castillo, los gazpachos yeclanos, muy parecidos al manchego y El Restaurante de Los Chiscos, tiene premios a nivel Nacional e Internacional.


Y en Madrid…la verdad es que en Madrid hay tantos que, en estos momentos, había uno que era un antiguo teatro restaurado, no recuerdo bien el nombre… pero vamos mucho a la Máquina de Chamberí, el otro día comimos caracoles!.
12.- ¿Qué has aprendido de Madrid estos últimos años?


Madrid me ha enseñado a valorar mucho mas la familia, los amigos y el tiempo, porque realmente se trata de una ciudad muy impersonal donde se vive muy deprisa.
13.- ¿Con qué frecuencia sueles bajar a Murcia?


Hasta hace muy poco que he dejado de ser Decano de la Región de Murcia, he estado yendo 2 o 3 veces al mes por cuestiones de trabajo y, realizando casi siempre mi parada técnica en Yecla. Pero a partir de ahora, aunque sea ya solo por devoción, seguiré manteniendo la misma frecuencia siempre que sea posible y sobre todo en fechas señaladas, como ahora, que se acercan las Fiestas de la Virgen de Yecla.
14.- El Consejo de Ingenieros Técnicos Industriales, se sitúa en una avenida cuyo nombre “ Pablo Iglesias” puede dar mucho de qué hablar….¿Qué tienes que decir a éste respecto? ¿Te sientes identificado con el nombre de dicha avenida?




(Sonríe) Menuda preguntita…, aunque como ya he aprendido un poco, te contestaré de forma similar ( risas). Solo te diré que, cuando me entrevisto o coincido con políticos del Partido Socialista, les digo que nuestra sede está en la Avda. Pablo Iglesias, algo similar a lo que transmito a los responsables de Podemos, pero que cuando lo hago con los del Partido Popular o Ciudadanos, o bien lo omito o si preguntan, les digo que estamos en frente de los Jardines del Canal de Isabel II. (Ambos reímos ante su respuesta, ingeniosa y políticamente correcta para los distintos casos)
15.-¿ Qué proyectos dejas sin cumplir éste 2016 que estamos a punto de terminar y, qué proyectos y retos te planteas para el nuevo año 2017?


La verdad es que sigo teniendo la misma ilusión que el primer día, y eso es precisamente lo que me permite mirar con mucho optimismo el futuro para afrontar estos y otros retos que puedan salir.


Centrándome solo en los retos profesionales, este año ha sido especialmente productivo en cuanto a la consecución de objetivos, y que además ha venido acompañado de una leve mejoría de la situación económica global y por tanto del empleo entre los Ingenieros. No obstante, tenemos un sector de profesionales con gran experiencia y alta cualificación con edades entre los 45 y 55 años que por las circunstancias, están teniendo muchísimas dificultades para reincorporarse al mundo profesional, por lo que éste será un objetivo prioritario para el próximo año.


Además de lo anterior, este próximo año vamos a poner en marcha un nuevo proyecto, donde estaremos integrados estudiantes de Ingeniería e Ingenieros, para compartir experiencias e información, y que se sumará a todas las acciones que ya estamos llevando a cabo para tratar de influir en el desarrollo e innovación de nuestra sociedad, fomentando la política industrial y caminando hacia un nuevo modelo energético.
16.-¿Conocías Murcianos en Madrid?


Si, y precisamente fue gracias a la presentación que hice en Madrid del libro de un Ingeniero murciano, donde volvimos a coincidir después de varios años y ya me contaste la que, para mí, es una extraordinaria labor que estás llevando a cabo para conseguir mantener viva la llama murciana. Además, he tenido la suerte de asistir a uno de los encuentros que has organizado con nuestros paisanos en Madrid, y que con una estrella de levante y una marinera en la mano, nos hizo trasladarnos por un momento a la Plaza de las Flores.





Nos despedimos de Jose Antonio Galdón, Tony para los amigos, en ésta avenida cuyo nombre está tan de moda en la actualidad en el ámbito político y que por ello no olvidaremos. Desde el Consejo,situado frente a un campo de practicas de golf, con unas vistas maravillosas desde su despacho, podemos afirmar que estamos ante un hombre perseverante, que ha luchado por y para los suyos, confiando plenamente en que la constancia y el esfuerzo, son dos cualidades necesarias para poder llegar dónde uno se proponga.




Gracias José Antonio por tú tiempo y, sobre todo,por hacernos sentir una vez más orgullosos de ser murcianos, al conocer que hay un murciano en Madrid que a través de su trabajo, tenacidad y perseverancia, representa a todos los ingenieros industriales de ESPAÑA.