En este blog podrás encontrar diversos artículos, entrevistas y otra información de interés que he ido publicando en relación a la Ingeniería y todo lo que ello conlleva, en mi condición de Presidente del Consejo General de Colegios Oficiales de Graduados en Ingeniería de la rama industrial e Ingenieros Técnicos Industriales de España (COGITI).
jueves, 30 de abril de 2020
Editorial Revista Técnica Industrial nº325
La vida nos enseña, ¿Pero nosotros aprendemos?
http://www.tecnicaindustrial.es/TIFrontal/a-10374-la-vida-ensena.aspx
http://www.tecnicaindustrial.es/TIFrontal/a-10374-la-vida-ensena.aspx
En 325 ediciones de esta
maravillosa revista nunca se había vivido una situación tan excepcional como la
que estamos padeciendo con esta pandemia del coronavirus (COVID-19), que
desgraciadamente ya pasará a formar parte de nuestras vidas.
Como muchos de vosotros, hoy me
he levantado sobresaltado con el ingreso hospitalario de un buen amigo y
compañero, que deseo esté totalmente recuperado cuando esta publicación vea la
luz, pero poco después me ha llegado la alegría y la esperanza por el
nacimiento de Ezequiel, el hijo de otro buen amigo, y son precisamente estos últimos
sentimientos los que quiero que me acompañen en las siguientes líneas.
Los que me conocéis, sabéis que
soy un optimista convencido de que el trabajo y el esfuerzo siempre tienen su
recompensa, que a las dificultades no se les puede combatir con el desánimo o
la inactividad, y que de cualquier situación de la vida, por mala que sea esta,
se debe aprender y se pueden extraer,
cosas positivas.
Si nos paramos a pensar un poco,
hace unos meses mirábamos lo que estaba pasando en China con total
indiferencia, y casi con un sentimiento de condescendencia, sumado a la
seguridad de que esto aquí no nos podía pasar. Solo empezamos a ser más
conscientes del problema, al conocer noticias sobre la falta de abastecimiento
de materias primas o productos que nos llegaban de allí, porque esto ya, si nos
afectaba directamente. En ese momento, surgió con fuerza la reflexión que nos
lleva acompañando durante mucho tiempo, pero que no termina de afrontarse con
rigor, que es la de la competitividad de nuestro sector industrial y los
efectos de la deslocalización. (Quizás sea una oportunidad…)
Poco después, veíamos a otros
países más cercanos que comenzaban a sufrir contagios y actuábamos igual que
con China, pero con algo más de expectación. Pero es que cuando llegó a algunas
zonas de España, en el resto se veía exactamente igual, como algo lejano que no
nos afectaría, y aquí otra reflexión. ¿Quizás nos hemos convertido en seres tan
egoístas que solo nos importamos nosotros mismos?
Al final y tras muchos intentos
por esquivar la realidad, esta nos ha superado, y nos está dando dado una
lección que posiblemente ninguno de nosotros olvidaremos, y es que lejos de
individualismos y egocentrismos, para superar esta difícil situación tenemos no
solo que actuar con responsabilidad, que de nada sirve, si los demás no hacen
lo propio, sino que tenemos que ir todos al unísono. Y esta es la tercera
reflexión, que cuando se comparten objetivos hay que unirse y coordinarse con
el resto, y quizás este hecho, nos haga recapacitar a más de uno.
Pero esto no acaba aquí y la
situación a estas alturas no está ni mucho menos controlada, así que si
queremos salir airosos tenemos que haber aprendido primero la lección. Nuestro
futuro va en ello, y lejos de hipotecarlo nos ha de servir para transformarlo y
mejorarlo, y ahí es donde están depositadas nuestras expectativas como
sociedad.
La Ingeniería Técnica Industrial
es una profesión con 170 años de historia, y ahora más que nunca debemos seguir
escribiendo páginas doradas, es el momento de dar lo mejor de nosotros mismos,
de aflorar las esencias de nuestra profesión y de implicarnos al máximo para
colaborar con el conjunto de la sociedad. Y todo ello hemos de hacerlo unidos y
compartiendo objetivos, a través de los Colegios Profesionales, sumando
esfuerzos y ejerciendo la solidaridad.
Nuestros retos pasan ahora más
que nunca por fortalecer el tejido industrial, por hacerlo más competitivo,
pero también ha de ser más sostenible e innovador. El mundo en general va a
sufrir una transformación social, y la industria tiene que interiorizarla de
forma rápida y adaptarse a sus necesidades. Pero ya no solo la industria como
tal, sino el tejido productivo en su conjunto, y el resto de sectores van a
sufrir importantes cambios para las que hay que estar más preparados que nunca,
y ahí es donde debemos estar.
Los ingenieros tenemos una
responsabilidad muy grande en esta nueva etapa que va a comenzar y hemos de
estar a la altura, así que vamos a ponernos desde ya manos a la obra, primero a
preparar el terreno, y acto seguido a cimentar una sólida y próspera
recuperación.
Por tanto, nada de lamentos ni
distracciones banales, hay que ponerse manos a la obra con entusiasmo y
confianza en nuestras posibilidades, con la lección aprendida y aunando
voluntades hacia objetivos compartidos.
La vida nos está poniendo a
prueba y nuestro reto es superarla con éxito. ¡Ánimo y a seguir!
miércoles, 28 de agosto de 2019
Sentencias sobre los Informes de Evaluación de Edificios
https://cogiti.es/4-sentencias-de-la-audiencia-nacional-y-2-autos-del-tribunal-supremo-avalan-de-forma-incuestionable-la-competencia-de-los-ingenieros-tecnicos-industriales-para-la-realizacion-de-los-informes-de-evalua
4 Sentencias de la
Audiencia Nacional y 2 Autos del Tribunal Supremo (y las que están por llegar)
avalan de forma incuestionable la competencia de los Ingenieros Técnicos
Industriales para la realización de los Informes de Evaluación de Edificios.
"El Informe de
Evaluación de Edificios no tiene naturaleza de proyecto de obras, ni de
dirección de obra, ni de dirección de ejecución de obra, por lo que no queda
justificada la reserva de actividad conforme a la L.O.E.", en esos
términos se pronuncian la Audiencia Nacional y el Tribunal Supremo.
Las sentencias y autos son los siguientes:
I.- Sentencia de la Audiencia Nacional de 10 de Septiembre de 2018 (recurso nº 16/2017)
II.- Sentencia de la Audiencia Nacional de 31 de Octubre de 2018 (recurso nº 5/2017)
III.- Sentencia de la Audiencia Nacional de 28 de Noviembre de 2018 (recurso nº 757/2015)
IV.- Sentencia de la Audiencia Nacional de 21 de Marzo de 2019 (recurso nº 110/2016)
V.- Auto de inadmisión del Tribunal Supremo de 17 de Mayo de 2019, que inadmite el recurso de casación tramitado con el n.º 386/2019, preparado por las representaciones procesales del Consejo Gallego de Colegios de Aparejadores y Arquitectos Técnicos y del Colegio Oficial de Arquitectos de Galicia, respectivamente, contra la sentencia de 10 de septiembre de 2018, dictada por la Sección Sexta de la Sala de lo Contencioso-administrativo de la Audiencia Nacional en el recurso n.º 16/2017.
Y por último el reciente:
VI.- Auto del Tribunal Supremo de fecha 5 de Julio de 2019, que inadmite a trámite el recurso de casación n.º 1371/2019 preparado por el abogado de la Generalitat, en la representación que legalmente ostenta, contra la sentencia de la Sección Sexta de la Sala de lo Contencioso-administrativo de la Audiencia Nacional dictada en el recurso n.º 757/2015, pero admite parcialmente a trámite el recurso de casación preparado por las representaciones del Consejo General de Colegios Oficiales de Aparejadores y Arquitectos Técnicos, del Consejo General de Aparejadores y Arquitectos Técnicos de Cataluña y del Colegio Oficial de Arquitectos de Cataluña, contra la sentencia de la Sección Sexta de la Sala de lo Contencioso-administrativo de la Audiencia Nacional dictada en el recurso n.º 757/2015, por cuestiones formales respecto a la aplicación del art. 127.1 bis de la Ley 29/1998, de 13 de julio, reguladora de la Jurisdicción Contencioso-administrativa , en relación con la Ley 20/2013, de 9 de diciembre, de Garantía de la Unidad de Mercado.
El nuevo pronunciamiento del Tribunal Supremo incide nuevamente en la falta de justificación de la reserva exclusiva para Arquitectos y Arquitectos Técnicos en la emisión de los Informes de Evaluación de Edificios.
El nuevo Auto del Tribunal Supremo en relación con la Sentencia de la Audiencia Nacional de 28 de noviembre de 2018, que anulaba el art. 7.4 del Decreto 67/2015, de 5 de mayo , para el fomento del deber de conservación, mantenimiento y rehabilitación de los edificios de viviendas mediante las inspecciones técnicas y el libro del edificio, de la Generalitat de Catalunya, por hacer reserva exclusiva a Arquitectos y Arquitectos Técnicos, ha inadmitido la cuestión de fondo en el recurso de casación presentado tanto por la Generalitat como por los Consejos Generales de Arquitectos y Arquitectos Técnicos.
El Supremo justifica la inadmisión de la casación, en que no está justificada en modo la necesidad y la proporcionalidad de la reserva específica a Arquitectos y Arquitectos Técnicos, dado que en este caso no es aplicable la Ley de Ordenación de la Edificación (LOE).
Sí que ha admitido recurso de casación respecto a los aspectos formales de la personación de la CNMC y los plazos aplicables a la misma, para lo que habrá que esperar el pronunciamiento al respecto del Tribunal Supremo.
No obstante, esta nueva resolución del Supremo refrenda una vez más la injustificada reserva de actividad que se pretende imponer por parte de algunas administraciones, y que choca frontalmente con la Ley de Garantía de Unidad de Mercado.
Las sentencias y autos pueden descargarse en el siguiente enlace
https://cogiti.es/4-sentencias-de-la-audiencia-nacional-y-2-autos-del-tribunal-supremo-avalan-de-forma-incuestionable-la-competencia-de-los-ingenieros-tecnicos-industriales-para-la-realizacion-de-los-informes-de-evaluamartes, 5 de marzo de 2019
lunes, 28 de enero de 2019
viernes, 28 de diciembre de 2018
Los cambios que están por venir
Los cambios que están por venir. Editorial Revista Técnica Industrial nº321
Después de 33 años de pertenencia de España a la Unión Europea, podemos decir que los cambios más importantes en la Ingeniería son los que están por venir. La heterogeneidad tanto en las
titulaciones como en el ejercicio profesional de Ingeniería en los
diferentes Estados Miembros, unido a las enormes reticencias al
cambio que se plantean desde algunas organizaciones profesionales, están dificultando en exceso la implantación de un modelo
de Ingeniero europeo homogéneo y adaptado al orden mundial,
que vaya acorde con el alto nivel de movilidad que presenta la
profesión de Ingeniero.
Y es que la movilidad internacional es fundamental. Solo facilitando la movilidad de los profesionales se conseguirá una economía europea pujante, dinámica y competitiva. Desde nuestras
organizaciones, hace tiempo que fuimos conscientes de ello, y
en este sentido, hemos realizado numerosas actuaciones. Una
de ellas nos lleva a hablar de la Tarjeta Profesional Europea, pues
consideramos que la respuesta a las necesidades de los ingenieros españoles, con relación a su movilidad europea y la libre
prestación de servicios, está en reforzar los instrumentos puestos
en marcha a día de hoy por la UE para lograr el reconocimiento
de sus cualificaciones profesionales. Por el momento, la TPE no
es extensiva a los ingenieros, pero desde el COGITI hemos mantenido reuniones y realizado gestiones con varios eurodiputados
para aprovechar la competencia del Parlamento Europeo, en lo
que respecta a la petición de elaboración de propuestas a la Comisión Europea, y exigir, junto a ellos, la extensión de la Tarjeta
Profesional Europea a la profesión de Ingeniería. El primer paso
ya se ha dado al solicitar dicha extensión durante la reunión de
la Comisión de Mercado Interior y Protección al Consumidor el
pasado 22 de noviembre.
Por otra parte, desde el COGITI, también hemos participado
en el estudio para la puesta en marcha de otra herramienta que
puede resultar muy útil para lograr la convergencia de las profesiones reguladas: los principios comunes de formación. Este concepto fue introducido por la Directiva 2013/55/UE/, que modifica
otra anterior en su artículo 49. En concreto, nuestra organización
ha participado en las diferentes consultas que se han realizado en
el marco del estudio que la Comisión Europea encargó al Consejo Europeo de Cámaras de Ingenieros (ECEC).
En este contexto, tenemos que seguir trabajando para conseguir una Directiva Europea en el ámbito de la Ingeniería, que
recoja lo más común y lo mejor de los modelos existentes. Con
este objetivo, desde nuestro Consejo General no solo se ha participado en los estudios y encuestas que se han llevado a cabo en
el seno de la Comisión Europea, sino que además hemos firmando convenios de colaboración con Asociaciones de Ingenieros
de otros países, como Irlanda, Italia, Francia, Dinamarca…, y está
previsto suscribir acuerdos con asociaciones profesionales de
otros Estados.
Además, nuestro compromiso con Europa ha quedado también patente con la incorporación del COGITI en la Asociación
Europea de Jóvenes Ingenieros (EYE), el pasado mes de mayo. Y es más, las organizaciones de jóvenes ingenieros procedentes de
toda Europa se darán cita el próximo mes de octubre de 2019 en
Madrid, por primera vez, en el marco de las Conferencias que periódicamente lleva a cabo EYE, y que en esta ocasión organizará
el Consejo General de la Ingeniería Técnica Industrial de España
(COGITI). Se trata de un encuentro muy importante, que acogeremos con gran entusiasmo e interés, y que supondrá sin duda un
gran espaldarazo para la Ingeniería Técnica Industrial española.
No hemos de olvidar que nuestra economía necesita aún los
cuidados necesarios para que realmente pueda abrirse el camino hacia un crecimiento sólido, en gran parte auspiciado por los
ingenieros, ya que somos el signo evidente de la competitividad
que necesita un país para generar riqueza, y entrar así en una
nueva etapa de prosperidad.
Sin embargo, las atenciones que necesita nuestra economía
parten de la base de que la Industria es la única actividad capaz
de aunar el modelo de crecimiento necesario. No obstante, para
ello, es imprescindible llevar a cabo una adaptación constante de
los estudios universitarios a las necesidades de las empresas,
impulsando el espíritu emprendedor, la movilidad internacional y
la competitividad. Además, la Industria es el sector más innovador
y de ahí que requiera también una formación continua eficiente, ya
que los conocimientos adquiridos exclusivamente en la enseñanza reglada no bastan para desarrollar toda una vida profesional.
Al mismo tiempo, es necesario hacer un esfuerzo para atraer
a los jóvenes hacia una formación técnico-científica, y garantizar
de este modo que las competencias profesionales satisfagan las
necesidades de la Industria. Los estudiantes de Ingeniería han de
ser conscientes de que, gracias a los conocimientos que van a
adquirir durante su carrera, estarán contribuyendo a sacar a flote
la economía. También han de saber que en este arduo camino no
están solos: cuentan con el respaldo y el apoyo de los Colegios
Profesionales, cuyo objetivo en definitiva es servir a la sociedad. En nuestro caso, a través de las iniciativas que estamos llevando
a cabo en los últimos años, y que junto con el Consejo General
de la Ingeniería Técnica Industrial de España (COGITI), han contribuido a mejorar la empleabilidad de los Ingenieros.
Desde nuestra profesión no solo estamos de acuerdo con el
concepto de la Unión Europea en sí, sino que creemos firmemente que significará una evolución necesaria en el ámbito de la Ingeniería española, que sin duda alguna mejorará la competitividad
de los profesionales y de la sociedad en su conjunto, así que nos
felicitamos por ser parte integrante y auguramos un futuro prometedor, para el que mostramos nuestro compromiso más firme.
Además, desde nuestras posiciones, continuaremos trabajando con más fuerza, si cabe, para los muchos ingenieros/as que a
día de hoy siguen sin empleo, reforzando nuestras virtudes profesionales en las empresas, y potenciando el sector industrial que
nos define, tanto dentro como fuera de nuestras fronteras.
José Antonio Galdón Ruiz
Presidente del Consejo General de la Ingeniería Técnica
Industrial de España
martes, 31 de julio de 2018
lunes, 9 de abril de 2018
Ninguna Ingeniería puede saltarse Bolonia
Artículo de opinión publicado en Cincodias 20-03-2018
Ninguna Ingeniería puede saltarse Bolonia
La reforma del Espacio Europeo de
Educación Superior (EEES) trajo a España una evolución de las titulaciones
académicas acordes con el siglo XXI y el entorno mundial, pero desgraciadamente,
sigue habiendo intereses particulares que se anteponen a los generales, que pretenden
no solo desvirtuar ese nuevo modelo, sino lo que es más peligroso todavía, involucionar
al siglo XIX.
En España existen 2 niveles
profesionales en las Ingenierías, las Ingenierías Técnicas y las Ingenierías,
que algunos se empeñan en seguir llamando “superiores”, algo que no tiene
reflejo en el resto del ámbito europeo y mundial, pero sin embargo, todavía hay
quien piensa que es necesario seguir manteniendo esa singularidad, aun a costa
de los problemas de movilidad de los Ingenieros españoles.
Antes de Bolonia, existían en
España 4 niveles académicos, las titulaciones de 3 años (Ingenierías Técnicas, Arquitectura
Técnica y Diplomaturas), las de 5 años (Ingenierías, Arquitectura y Licenciaturas),
y posteriormente los niveles de Máster y de Doctorado. Con la reforma de
Bolonia se quedaron solamente 3 niveles, que son el Grado (4 años), Máster y
Doctorado, lo que suponía en efecto el unificar los 2 primeros niveles
pre-Bolonia.
Pero con las Ingeniería se ha
actuado de otro modo, ya que para seguir manteniendo esa dualidad en las
profesiones de Ingeniería por un lado, y para mantener las estructuras
universitarias por otro, se llevó a cabo lo que se suele denominar una operación
de “Ingeniería financiera” consistente en reinventar Bolonia para que las
antiguas Ingenierías se convirtiesen en Máster. La cosa no quedó ahí. En contra
de todos los criterios de unificación previstos en el EEES, se crearon ex
profeso unos títulos de Grado en Ingeniería denominados “blancos”, (sin
atribuciones ni salidas profesionales) que tienen como única finalidad el
acceso al Máster (generalista y no especialista contra lo que dice Bolonia) que
otorga la profesión de Ingeniero.
Pero la sociedad no es tonta, y
los “millennials”, menos, y rápidamente han percibido que las titulaciones de
Grado en Ingeniería son las que demandan las empresas, las que se reconocen en
el resto de Europa y en el mundo, las que dan acceso a profesión regulada y por
tanto otorgan atribuciones profesionales, y este hecho, unido a la mayor
eficiencia y rendimiento que los alumnos obtienen de los Másteres de
especialización, ha conducido al fracaso estrepitoso de la “operación
resistencia” que algunos pusieron en marcha, y que ahora pretenden resucitar
con nuevas estratagemas.
Lejos de reconocer el error y
rectificar, lo que se cierne desde algunos responsables de las Universidades
Politécnicas y avaladas por los
representantes de las profesiones de Ingeniería, aunque con intereses
distintos, es la creación de programas “integrados” de Máster en Ingeniería, es
decir, que un alumno se pueda matricular directamente en un programa que
incluye Grado y Máster, lo que vulnera por completo la legislación vigente y el
espíritu de Bolonia, pues se podría acceder al nivel de postgrado sin haber
culminado el Grado. Es como acceder al doctorado sin haber terminado el Máster,
o comenzar el título de Grado sin haber terminado el bachillerato, dejando
patente los “intereses” que priman, frente a la meritocracia que debería
definir nuestro sistema educativo.
La Universidad tiene como misión
principal generar y transmitir conocimiento, desde el que podamos tomar nuestras propias decisiones,
pero en ningún caso se trata de hacer rehenes o influir de manera indirecta en
la formación que cada uno quiera recibir. Los titulados de los Grados “blancos”
(sin atribuciones ni salidas profesionales) se ven obligados sí o sí, a
realizar los Másteres habilitantes, y no tienen posibilidad de elegir. Es como
en el cuento de las lentejas: las tomas o las dejas, pues no hay otra opción
que quedar atrapados en la telaraña universitaria.
Si ya cuesta que los jóvenes de
18 años elijan estudiar las titulaciones de Ingeniería, no solo por la
dificultad que entrañan, sino muchas veces por el desconocimiento real de las
funciones de los Ingenieros, pues imagínense cuando se les habla de profesiones
reguladas, atribuciones y todo lo demás: al final, eligen una titulación que
tiene un nombre recurrente y suena bien, y que además lleva la palabra
Ingeniería. Pero esta situación cambia conforme van pasando los años en la
Universidad y se va descubriendo el mundo de las Ingenierías, cuando unos
pueden ir de Erasmus a otros países, y cuando otros no ¡porque no tienen
homólogos! Cuando miran las ofertas de empleo y ven que su titulación no
aparece en ninguna, o que no tienen un Colegio profesional que los acoja. Es entonces
cuando empiezan a hacerse preguntas y no les gusta conocer las respuestas,
cuando ven que otros compañeros que estudian con ellos en las mismas escuelas,
acceden al mundo laboral como Ingenieros (mecánicos, eléctricos, químicos…) o
cuando pueden elegir cualquier Máster de especialización para poder seguir
formándose, y sin embargo a ellos, solo les queda el camino que alguien ha
decidido previamente en su lugar.
Y para algunos la consigna es
clara: “Hay que cubrir como sea las plazas de los Másteres en Ingeniería con
atribuciones”, y para ello, cualquier cosa vale, aunque sea a costa de coartar
la libertad de decisión, que como hemos dicho es uno de los valores clave que
ha de otorgar la Universidad a sus alumnos.
Desgraciadamente ya hay alguna
Universidad Politécnica que ha aprobado unos programas de “Máster integrados”
en las Ingenierías, que representan la involución en el EEES, y cuya legalidad
con la legislación actual y la aceptación
por la comunidad universitaria está por comprobar.
Los millennials tienen otro tipo
de valores que no pasan por ser Ingenieros “Superiores” o “Inferiores”, sino
que van más encaminados a ser los mejores Ingenieros, a disfrutar de su
trabajo, a ser útiles a la sociedad, a
sentirse realizados y sobre todo a tomar sus propias decisiones, así que por
favor, reflexionemos todos y que las decisiones que se adopten o las posturas
que se defiendan, correspondan al interés general y no al particular.
lunes, 19 de marzo de 2018
domingo, 4 de febrero de 2018
El perro del hortelano
Editorial Revista Técnica Industrial Dic. 2017
Cuenta un antiguo relato la historia de un hortelano que tenía un perro que ni se comía las verduras de su huerto ni dejaba que nadie se las comiese, y este hecho en sí, que recuperó y popularizó Lope de Vega, es algo que ha quedado arraigado en nuestra cultura no solo como concepto, sino como una forma de actuar propia del egoísmo del ser humano. Por ello, el sabio refranero español recoge otras expresiones similares que reflejan este paradigma social, como el de "agua que no has de beber déjala correr" y otras muchas que definen nuestra forma de ser.
¿Y por qué salgo ahora con estas expresiones? Pues precisamente porque desde nuestra profesión estamos viviéndolas por parte de otros representantes de profesiones que ni evolucionan ni quieren que los demás evolucionen, y como "no hay mal que por bien no venga", este hecho en sí está significando un enorme estímulo para continuar nuestra línea de progreso en pro de la competitividad profesional.
En este caso en concreto, contamos además con la complicidad de una sociedad que no quiere permanecer estática, que ha abierto sus miras al exterior y que busca nuevas fórmulas de mejora continua, por lo que por más que se empeñen algunos "no se le pueden poner puertas al campo".
Estamos en el siglo XXI, en la Unión Europea, en un mundo globalizado, y hay quien se empeña en continuar en el concepto del siglo XIX y etapas posteriores que no nombraré, con el fin de mantener su hegemonía e idiosincrasia, pero no por méritos propios, sino tratando de avasallar a otros.
Pues bien, nosotros a lo nuestro, "despacito y con buena letra" y sin entrar en provocaciones que nos desvíen del camino que tenemos marcado, porque llevamos muchísimos años ganándonos el respeto y admiración de la sociedad con nuestro trabajo y profesionalidad, y ese es nuestro mejor aval para conseguir nuestros objetivos.
Uno de nuestros principales baluartes es el desarrollo profesional continuo (DPC) y el modelo casi unánime seguido por todos los países del reconocimiento de competencias a partir de la experiencia y la formación continua, además de las propias adquiridas por las diferentes titulaciones académicas.
La carrera profesional no es estática y, por tanto, las profesiones tampoco han de serlo, y eso ya lo tiene en cuenta el Gobierno de España, que en el informe sobre el Plan Nacional de Acción que para determinadas profesiones ha remitido a la Comisión Europea hace especial hincapié en la acreditación del desarrollo profesional continuo como base para el reconocimiento de las profesiones, facilitar la movilidad y ayudar a los clientes, tanto privados como públicos, a obtener información sobre el perfil profesional y la actualización de los estándares.
Y para ello pide el compromiso de las organizaciones profesionales como garantes de la calidad, seguridad y confianza al contratar un servicio profesional, para poner en marcha estos sistemas de certificación del DPC de forma coordinada por parte de Unión Profesional, en la que participamos casi todas las corporaciones profesionales colegiadas.
En un mundo tan competitivo, se valora muchísimo la experiencia y la formación de cada uno de nosotros, que es lo que en parte nos diferencia del resto y, por tanto, es necesario que dichos aspectos se visualicen y se conozcan por parte de nuestros clientes y la sociedad en general, porque no todos los que tenemos el mismo título académico somos iguales. Cada uno de forma individualizada progresa en unos determinados campos y lo hace de diferente forma, y eso es lo que nos hace diferentes y nos permite ser competitivos. Pero todo ello debería servir, además, para que nuestras atribuciones profesionales pudieran ir aumentando en función de nuestras competencias adquiridas a lo largo de la vida y no permanezcan estáticas como ocurre en la actualidad, así que este es uno más de los retos que hay que conseguir.
Nosotros, ya en 2013, pusimos en marcha nuestro sistema de Acreditación DPC y llevamos bastante camino andado, estamos en sintonía con otros países europeos y somos un referente en este campo respecto a otras profesiones, pero nos queda mucho por hacer y por mejorar, y no cabe duda de que esta y otras tantas actuaciones que estamos llevando a cabo forman parte de la evolución que tenemos que liderar en nuestra sociedad, le pese a quien le pese.
domingo, 21 de enero de 2018
miércoles, 30 de agosto de 2017
Nuestra Profesión no tiene límites
Editorial revista Técnica Industrial nº316-Abril 2017. Nuestra profesión no tiene límites
Por más que algunos se empeñen en tratar de limitar nuestra capacidad de actuación según criterios y normas de hace dos siglos, la realidad muestra que los límites no existen en nuestra profesión y que cada uno de nosotros será capaz de hacer todo aquello que se proponga.
Es cierto que la titulosis que existe en nuestro país puede obstaculizarnos en determinados aspectos de la función pública o, por lo menos, así ocurre con los titulados en ingeniería técnica industrial, pero también lo es que ya se ha dado el sal-to definitivo con los actuales titulados de grado en ingeniería de la rama industrial, que, sin embargo, sí que pueden optar a los máximos niveles de la Administración. No en vano, desde las propias Administraciones que no hacen nada más que dar lecciones de una “competitividad” que no aplican, se siguen poniendo barreras al desarrollo de los profesionales, algo que, por suerte para nuestro desarrollo y economía, no ocurre en el ámbito privado.Resulta que en esta revista podremos ver que hay titulados en ingeniería técnica industrial que están dirigiendo con gran acierto grandes empresas y filiales de multinacionales en nuestro país y que, sin embargo, no podrían ocupar un puesto de director general en un ministerio, algo que para algunos hasta significará un alivio, pero que no deja de ser una restricción propia de países en desarrollo. Sin embargo, este clasismo de las titulaciones, por desgracia para todos, también se está llevando a cabo en algunas de las empresas públicas que como ocurre con la Administración, también pagamos to-dos los españoles con nuestros impuestos.
| “OS ANIMO A TRANSFORMARNOS EN INGENIEROS 4.0, LO QUE, ADEMÁS DE ELIMINAR LOS COMPLEJOS Y LAS BARRERAS, NOS PERMITIRÁ AFRONTAR CON SEGURIDAD TODOS NUESTROS DESAFÍOS PROFESIONALES” |
Cuando se quiere acotar la selección del mejor candidato entre solo unos pocos, se corre el riesgo de dejar fuera del proceso a profesionales mucho más cualificados y que, por tanto, generarían mucho más valor donde ejerzan su actividad, ya sea en el ámbito privado o público, y esto es algo que a algunos todavía les cuesta entender.
No obstante, si hay algo que me define es que siempre miro las situaciones con optimismo y, por supuesto, me gusta trasladar a todo aquel con el que interacciono, y por ello desde aquí os digo que esta situación está cambiando y va a cambiar, y que debemos hacerlo entre todos. Nuestro mejor argumento va a seguir siendo el trabajo que todos y cada uno de nosotros realizamos día a día, demostrando no solo nuestra capacidad y excelencia profesional, sino nuestro compromiso diario por el desarrollo de nuestra sociedad.
¿Alguien de este país concibe la industria sin la participación de los ingenieros de la rama industrial? ¿Alguien piensa que somos prescindibles? ¿Alguien pone en duda nuestra valía profesional? No, ni lo piensa nadie, ni nadie va a conseguir que lo piensen. Y es a partir de aquí donde tenemos que marcarnos nuestras metas y objetivos profesionales y realizar todo lo que esté en nuestras manos para poder conseguirlos, que si bien no será fácil, también os digo que no es imposible.
Y esto último lo puedo afirmar de forma rotunda simplemente basándome en hechos reales y tangibles que todos vosotros vais a poder contrastar en el interior de esta revista, en la que comprobareis no solo que no tenemos cotas, sino que somos un referente profesional tanto en nuestro país como en el resto del mundo.
Y está muy claro que ni todas las personas ni todos los ingenieros somos iguales. Por eso, cada uno de nosotros deberá destacar del resto potenciando sus cualidades y los conocimientos adquiridos para competir de forma sana con el resto de profesionales, lo que significará precisamente el éxito de una sociedad moderna y desarrollada.
Tenemos ante nosotros el reto de protagonizar nuevamente lo que algunos llaman la cuarta revolución industrial, la de la industria conectada o 4.0, y no cabe duda alguna de que nuestro papel es y va a ser fundamental para llevarla a cabo, así que solo nos hace falta creer en nuestras posibilidades, que son infinitas, y tener la oportunidad de aplicarlas, que es para lo que tenemos que trabajar. Por tanto, y aprovechando el cambio de modelo productivo de la industria 4.0, os animo a transformarnos en ingenieros 4.0, lo que, además de eliminar los complejos y barreras, nos permitirá afrontar con seguridad todos nuestros desafíos profesionales sin temor a la competitividad en la que somos expertos.
José Antonio Galdón Ruiz
Presidente del Consejo General de Graduados en Ingeniería rama industrial e Ingenieros Técnicos Industriales de España
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viernes, 11 de agosto de 2017
martes, 14 de marzo de 2017
¿Alguién dijo Competitividad?
Tribuna de opinión, publicada en la revista Profesionales " Cuadernos de Material Eléctrico" nº28- Feb. 2017
¿Alguien dijo competitividad?
Uno de los términos más manidos
de los últimos tiempos es el de competitividad, ese que utiliza todo aquel al
que le dan un micrófono, un altavoz, o un hueco en un periódico o revista para
lanzar un mensaje; pero la competitividad ni se escribe, ni se cita, la
competitividad se aplica y esto es precisamente lo que no se hace y menos en el
encorsetado mundo de las profesiones técnicas.
Resulta que se promulga una Ley
de rehabilitación, regeneración y renovación urbana, que a todos los efectos es
valorada muy positivamente por el que suscribe tanto en el fondo como en la
forma; porque además de tratar de conseguir una cultura de mantenimiento de los
edificios, que genere a su vez el máximo confort y evite incidencias, invita a
la eficiencia energética y la
sostenibilidad del parque edificatorio, propiciando además el resurgir de
sectores muy afectados como la construcción e instalaciones, y nos encamina hacia
un modelo más estable que el anterior modelo expansivo de nueva edificación. Pero
además de esto, el espíritu de esta nueva Ley del siglo XXI, era propiciar una
verdadera competitividad entre los profesionales tal y como queda reflejado en
el art. 6.1, dado que permite realizar los Informes de Evaluación de Edificios
a todos los profesionales del sector de la edificación definidos en la LOE, y
además deja las puertas abiertas para otros que puedan haber adquirido las
competencias técnicas para los mismos y obtengan la correspondiente
certificación.
De hecho esta Ley 8/2013, deroga
el R.D. Ley 8/2011 que hacía referencia a las inspecciones técnicas de
edificios y que otorgaba exclusividad para la realización de las mismas a los
arquitectos y arquitectos técnicos.
No obstante todo lo anterior, la
falta de liderazgo del Ministerio de Fomento, y el complejo y a su vez difuso
panorama administrativo autonómico y local, ha provocado lo más parecido a un
caos legal, donde cada cual aplica la Ley en función de sus convicciones generando
una enorme inseguridad jurídica. Es lamentable que profesionales de la
Ingeniería puedan realizar informes de evaluación de edificios en algunas Comunidades
Autónomas y Municipios, y que sin embargo en otros sean considerados como
“incompetentes”, y es lamentable que una vez realizado el Informe y denegado
por la administración, éste mismo sea admitido cuando va firmado por un Arquitecto
o Arquitecto Técnico.
Si sumamos ambas situaciones y le
añadimos los corporativismos sesgados que utilizan la administración para
reafirmarse, nos encontraríamos ante una situación kafkiana, que resulta muy
difícil de entender para el conjunto de la sociedad.
Y todo lo anterior tiene su
epicentro en la regulación actual de las profesiones técnicas, que basan sus
atribuciones profesionales en los usos y no en las capacitaciones de cada uno
de ellos. Los fervientes defensores de la L.O.E. (Ley de Ordenación de la
Edificación 38/1999) recurren a ella constantemente para mantener los cotos
cerrados de actuación profesional basándose en los usos de las edificaciones, de
tal forma que cada profesional puede realizar las edificaciones de su rama
técnica y no las de ninguna otra, aunque tengan los conocimientos para ello.
Para ilustrar esta cuestión, pondré un ejemplo significativo, ya que un
Ingeniero Técnico Industrial puede realizar una edificación industrial de
500.000 m2, de varias plantas, equipada con puentes grúas, pasarelas, muelles
de carga, zona de oficinas, de comedor, etc…, pero sin embargo no se le permite
realizar una nave para usos distintos del industrial aunque tenga 50 m2, y
también se les cuestiona a la hora de realizar proyectos de edificación de usos
administrativo, sanitario, religioso, residencial, docente y cultural, que
están reservados en exclusividad para arquitectos. Es decir, que los ingenieros
podemos y sabemos realizar edificación, pero solo para algunos usos concretos y
no para el resto, aunque el procedimiento para realizar los cálculos de las
estructuras y otros elementos edificatorios, sean similares para todo tipo de
edificaciones.
Pero este hecho, aunque pueda
resultar paradójico y muy difícilmente entendible, resulta que es legal, es
decir, que está aprobado por una Ley en Cortes Generales, y por tanto, y
mientras no se cambie tendremos que cumplirla y acatarla sin más.
Y esto es precisamente lo que
queremos que se haga con la Ley 8/2013, que se cumpla, y que no se interprete
al antojo de las diferentes administraciones o sus técnicos. La Ley es muy
clara al respecto y el art. 6.1. indica claramente quienes son los técnicos
competentes para la realización de los Informes de Evaluación de Edificios, y
así se ha encargado nuevamente de recordarlo el Tribunal Supremo, en su
sentencia nº2765/2016, que viene a sumarse a las recomendaciones de la CNMC y
algunas agencias autonómicas de la competencia.
Frente a esto, los hay quienes
tratan de manipular la Ley 8/2013 amparándose nuevamente en su querida LOE,
confundiendo “edificación o proceso edificatorio” con “informes” sobre el
estado del edificio, donde ya no tienen esa exclusividad. Pero es más, y
tratando de influenciar a la sociedad aluden continuamente a determinadas
Sentencias de Tribunales Superiores de Justicia y del Tribunal Supremo, que
hacen referencia al derogado R.D. Ley
8/2011 y a los extintas “Inspecciones Técnicas de Edificios”.
En la actualidad no hay ninguna
Sentencia por parte de ningún Tribunal Superior de Justicia ni del Supremo, que
indique que la competencia exclusiva para la realización de los Informes de
Evaluación de Edificios definidos en la Ley 8/2013 sea de Arquitectos y Arquitectos
Técnicos, y sin embargo ahora si que tenemos una, que aunque en referencia al
R.D. 235/2013 de certificación energética de edificios, se refiere al art. 6.1
de la Ley 8/2013 para indicar quienes son los técnicos competentes para
realizar la certificación energética de edificios y que coinciden con los que
pueden realizar los Informes de Evaluación de Edificios, y que por tanto, son
todos los Ingenieros, Ingenieros Técnicos, Arquitectos y Arquitectos Técnicos
con competencias en edificación.
Esta es la competitividad, es
decir, donde profesionales que tienen la titulación y los conocimientos para
realizar determinadas actuaciones profesionales, compiten bajo unas mismas
reglas de juego que proporcionan seguridad, calidad y garantías a la sociedad, y
generan una competencia sana que les incita a ser mejores aproximándolos a la
excelencia. Y este es el objetivo que debemos perseguir desde las
organizaciones profesionales.
Debemos tener claro que la
competitividad de un país depende en gran medida de la de sus profesionales, y por
ello, los que tenemos gran responsabilidad en la evolución y desarrollo de una
sociedad, no podemos seguir aferrados a corporativismos rancios y malentendidos,
y debemos apostar de forma conjunta, por modelos evolucionados que mejoren nuestros
servicios a la sociedad y nos permitan,
además de nombrarla, aplicar la competitividad.
miércoles, 28 de diciembre de 2016
La Administración también necesita los mejores Ingenieros
Editorial Revista Técnica Industrial nº315
La Administración también necesita los mejores ingenieros
Terminamos el año 2016, que a todos los efectos ha sido muy positivo para nuestra profesión en su conjunto, pero sin olvidarnos, por supuesto, de todos aquellos que lo siguen pasando mal y para los que seguiremos trabajando de forma incansable.
Ha sido un año marcado por varios acontecimientos importantes que, sin duda, van a cambiar nuestra historia, y me refiero tanto al cambio de nombre de nuestro Consejo General incluyendo a los graduados en ingeniería de la rama industrial, como a lo que quizás es más importante y significativo para la evolución de la ingeniería, y que ha sido la sentencia del Tribunal Supremo del 9 de marzo que permite a los graduados acceder a las plazas de ingeniero industrial.
Esta sentencia marca un antes y un después de nuestra profesión, por cuanto que por fin se hace justicia y se nos permite evolucionar dentro de la Administración pública por nuestras capacidades y competencias y sin quedar limitados por la titulación académica como venía sucediendo hasta la fecha, aunque la ley dijese lo contrario.
La reforma de Bolonia ya lo dejaba bien claro al indicar que el título de grado es el válido para la realización de actividades profesionales, y de ello ha dado muy buena cuenta el magistrado ponente del Tribunal Supremo en su sentencia, por lo que podemos afirmar que a partir de aquí hay que replantearse muchísimos aspectos sobre la constitución actual de las profesiones de ingeniería en España.
La sentencia es clarísima al respecto, pero lo más contundente son los hechos que la han propiciado. Un graduado en ingeniería eléctrica con gran experiencia y formación continua se presentó a las oposiciones de ingeniero industrial de la Comunidad Foral de Navarra y, frente a otros ingenieros que tenían el título de ingeniero industrial o el máster de ingeniero industrial, aprobó la oposición y obtuvo su plaza. Posteriormente y basándose en las restricciones de "titulitis" que venimos arrastrando desde el siglo XIX, se le denegó su plaza primero en la Administración autonómica y después en el Tribunal Superior de Justicia de Navarra, hasta que el caso llegó al Supremo y se impuso la cordura.
Con este hecho, queda patente lo que venimos defendiendo en estos últimos años, y es que hay otros muchos medios de adquirir conocimientos que no tienen por qué ser necesariamente las Universidades, sino que estos también se adquieren a través de la experiencia o la formación continua a lo largo de la vida profesional. Pero algo que es mucho más evidente es la obcecación que han demostrado y siguen demostrando algunas Administraciones, que mientras realizan unas pruebas de selección para elegir a los mejores, posteriormente deciden prescindir de ellos por no estar en posesión de un título determinado, y aquí queda totalmente en entredicho la competitividad de las Administraciones públicas.
Menos mal que las empresas no copian estas actuaciones y, por fortuna, se puede crecer profesionalmente basándose en conceptos de competencias hasta llegar al máximo nivel, como es el caso entre otros muchos del ingeniero técnico industrial D. José Peláez, que está dirigiendo la tercera fase de esclusas del Canal de Panamá, lo que a la sazón es hasta fecha la mayor obra de ingeniería del siglo XXI.
Con esta sentencia se estarían eliminando todas las barreras que para nuestro desarrollo profesional teníamos en la Administración pública. Y digo se estarían, porque aunque pueda parecer paradójico, todavía hay quien no quiere hacerse eco de la misma por intereses corporativistas o quizás por seguir defendiendo la supremacía de determinadas razas.
| "LOS PRINCIPIOS DE MéRITO, CAPACIDAD Y ESFUERZO SON LOS QUE HACEN UNA SOCIEDAD COMPETITIVA, PERO ADEMáS, SON LOS QUE NOS ESTáN CONDUCIENDO HACIA LA EVOLUCIóN DE NUESTRA PROFESIóN" |
Nadie pone en duda que un ingeniero industrial o un máster en ingeniería industrial tenga más conocimientos o competencias que un ingeniero técnico industrial o un graduado en ingeniería de la rama industrial recién terminada la titulación, puesto que han realizado un curso o dos más en la Universidad. Pero no por ello se puede decir que esta situación sea similar con el paso del tiempo, dado que cada uno en función de su actividad profesional y su formación, evolucionará en mayor o menor medida. Y es que no todos los ingenieros con el mismo título somos iguales, ni todos sabemos lo mismo y, por tanto, el título no es lo que nos identifica, sino que son nuestras capacidades y competencias.
Y con esto quiero decir que el título académico ha de ser una puerta de entrada al mundo profesional, como así lo es el título de grado, y a partir de ahí cada uno elegirá su camino sin que existan límites profesionales. Y eso será lo que nos permitirá dar ese gran salto de competitividad que necesita la ingeniería española.
Los principios de mérito, capacidad y esfuerzo son los que hacen una sociedad competitiva, pero además, son los que nos están conduciendo hacia la evolución de nuestra profesión por la vía del sentido común, algo que ha de imponerse frente a los inmovilismos y las nostalgias del pasado que tratan de impedir la lógica de los hechos consumados. Así que vamos a seguir ofreciendo a la sociedad lo que necesita, que ni son ingenieros de primera ni de segunda, sino que son los mejores ingenieros.
lunes, 5 de diciembre de 2016
Entrevista para "Murcianos en Madrid"
Entrevista para "Murcianos en Madrid"
MURCIANOSENMADRID
Gente Emprendedora
JOSÉ ANTONIO GALDÓN”MADRID ME HA ENSEÑADO A VALORAR MUCHO MÁS LA FAMILIA, LOS AMIGOS Y EL TIEMPO”
“Inquieto, Pragmático, Ingenioso…”de éste modo José Antonio Galdón,describe el perfil de un ingeniero Técnico Industrial pero, sin duda, está definiendo su persona. Porque José Antonio, natural de Yecla, es todo éso y mucho más. A los 30 años ya ostentaba el cargo de Decano del Colegio de Ingenieros Técnicos Industriales de La Región de Murcia, responsabilidad que abandona recientemente para centrar toda su energía, que no es poca, dentro del Consejo General de Ingenieros Técnicos Industriales de España en Madrid como Presidente.





1.-José Antonio, es conocido por los murcianos que en Cartagena, está la Facultad Superior de Ingeniería Industrial. ¿Tenemos que envidiarle algo, a las facultades de Madrid? ¿Qué diferencias ves entre ambas ciudades a nivel universitario?
Absolutamente nada, y precisamente los estudios de Ingeniería Industrial en Cartagenason de los mas antiguos de España y datan del año 1901, lo que ya nos indica el arraigo y prestigio que tienen. No existen diferencias cualitativas y en la Escuela Técnica Superior de Ingeniería Industrial de Cartagena cuenta con excelentes profesores y programas formativos y, por tanto, ofrecen a la sociedad unos ingenieros muy bien formados y preparados para afrontar los diferentes retos profesionales. Yo estoy muy orgulloso de haber estudiado allí y tengo muy buenos recuerdos.
2.-José Antonio ¿ crees que la profesión, el día a día, de un ingeniero Técnico Industrial se vive más intensamente en Madrid que en Murcia? ¿Actualmente, cómo ves vuestro sector?.
La profesión de Ingeniero es siempre intensa y requiere de una enorme capacidad de adaptación a las diferentes circunstancias y a la propia evolución de la las tecnologías, lo que nos hace estar en un proceso continuo de formación y reciclaje. No obstante, la intensidad del ejercicio profesional no está relacionada con la ciudad donde vivas, sino con el puesto de trabajo concreto que ocupes.
Nuestra profesión es muy polivalente, y por ello no hemos sufrido tanto la recesión de los últimos años, aunque no cabe duda que nuestro país necesita fortalecer el sector industrial y, en ese aspecto, tenemos que liderarlo como ya hemos realizado en etapas anteriores.

3.- ¿Cómo llegas a ser Presidente del Consejo?¿ Se trata de una cuestión de Obligación, Devoción, Responsabilidad o ninguna de ellas?
Yo no soy de las personas que se quejan amargamente de que las cosas no vayan bien y, desde el principio, he tratado de cambiarlas desde dentro y eso fue, precisamente, lo que me llevó en primer lugar a presentarme a las elecciones de Decano de mi Colegio de la Región de Murcia, junto a varios compañeros de la Universidad Politécnica de Cartagena. Fué enFebrero del 2006 y todos pensaban que estaba loco, que era imposible que una persona de30 años y además de Yecla pudiese conseguirlo, y la verdad es que no fue nada fácil porque tan solo gané por 3 votos.
Una vez como Decano, entras a formar parte del Consejo General, y durante 5 años estuve aportando iniciativas e ideas de las que no se hacían demasiado eco los dirigentes de entonces, así que, nuevamente, me puse manos a la obra para tratar de ponerme al frente eimpulsar las medidas que yo entendía necesarias para la profesión y los Colegios Profesionales. La historia fue muy curiosa y he de decir que, nuevamente, gané por un escaso margen pero fué gracias a la confianza que muchos decanos depositaron en mí, que conseguí ser elegido.
Pero contestando a la segunda pregunta, yo diría que fueron varios factores entre los que se incluyen el empecinamiento y cierta dosis de idealismo, pero la esencia reside en los casi 100.000 Ingenieros por los que debemos trabajar y en el servicio que debemos prestar a la sociedad, siendo por tanto una cuestión de responsabilidad.
4.-¿Qué diferencias has notado, en tú quehacer diario, entre ser el Presidente del Consejo General, que engloba a todos los demás Colegios Industriales de España, a ser el Decano del Colegio de tú Región ?
El cargo de Decano, era totalmente compatible con mi trabajo como funcionario del Ayuntamiento de Yecla y, como Presidente del Consejo, tengo dedicación exclusiva y esa podría ser la única diferencia significativa, unida a la mayor representatividad y por tanto responsabilidad, que me otorga este último. No obstante, la forma de actuar es la misma y está centrada en ofrecer los servicios que necesitan los colegiados para que puedan servir con la mayor garantía, calidad y profesionalidad a la sociedad. Por ello, nos hemos centrado sobre todo en la empleabilidad de nuestros profesionales para lo que hemos creado el mayor portal de empleo para Ingenieros en España(www.proempleoingenieros.es) que además ofrece otros muchos servicios, tanto para las empresas como para los colegiados.

También hemos puesto en marcha una plataforma de formación learning www.cogitiformacion.es, que cuenta con casi 200 cursos y ha tenido ya mas de 16.000 alumnos, de los cuales 4.000 han recibido becas del 50% gracias a la solidaridad de todos los colegiados, con los que más lo necesitan, que es un principio básico y esencial de nuestras Instituciones. Además de todo lo anterior, contamos un programa de movilidad internacional que lleva asociado un plan de retorno, un sistema de acreditación profesional que otorga visibilidad y marca personal a los Ingenieros tal y como existe en otros países (www.acreditaciondpcingenieros.es), y otros muchos servicios para facilitar el desarrollo profesional.

Salimos de su despacho y continuamos conociendo más en profundidad a José Antonio, recorriendo el Consejo que actualmente está en obras. Un buen momento para ver y mostrarnos en primera persona los cambios, para mejor, que está sufriendo el Consejo de Ingenieros Industriales de España.

5.-Vemos que estáis en obras dentro del Consejo, ¿A qué se debe el cambio?
La sede del Consejo General tiene casi 40 años, y en este tiempo se han realizado algunas reformas, pero necesitábamos una mayor funcionalidad de las mismas y adaptarlas al nuevo esquema de trabajo, pero además, queríamos que nuestra sede fuesen una fiel imagen del trabajo y la innovación que aportamos los Ingenieros, y por ello se ha proyectado una sede que reúne todos los requisitos de seguridad y confort, pero a su vez, las instalaciones son totalmente domóticas, y presentan las últimas novedades en eficiencia energética y control.

6.- ¿En qué ayuda el Consejo General a los Colegios Oficiales de otras provincias?
El Consejo General, representa la profesión en el ámbito nacional e internacional y a su vezcoordina las actuaciones de los 50 Colegios que forman parte del mismo, de tal forma que se unifiquen las líneas de actuación a seguir y se compartan los servicios. Es obvio que la unión hace la fuerza, y nuestra profesión hoy en día está muy cohesionada en torno a los objetivos comunes que compartimos, y ello nos lleva a una situación colaborativa y solidaria que suma nuestros esfuerzos y multiplica los logros.
7.- ¿Cuál es el perfil de un ingeniero técnico industrial?
Se trata de una persona con un poco de inquietud tecnológica, que tenga habilidades, le guste transformar, inquieta, pragmática, que le guste hacer cosas útiles e ingeniosas.
8.- ¿Qué consejo le darías a un técnico industrial murciano, recién llegado a Madrid? ¿Y a un técnico industrial madrileño, que lo destinasen a Murcia?
Al Ingeniero murciano le diría que no se agobie, porque aunque Madrid pueda resultar una ciudad muy difícil para la vida cotidiana, también podrá encontrar otras ventajas que le ofrece la capital de España, y al de Madrid sin duda le diría que, aprovechase cada minuto en Murcia para disfrutar de cada uno de sus rincones, de su gastronomía, de su clima y de su gente.
9.- ¿Qué te ha aportado tu nueva etapa en Madrid?
Sin duda una visión mucho más amplia tanto del sector en el que me desarrollo, como en el ámbito social y cultural, dado que no solo he recorrido todos los Colegios de España (50), sino que además, han sido numerosos los encuentros con Ingenieros de otros países tanto a nivel Europeo como mundial a los que he asistido.
10.- ¿Qué es lo que más te gusta de Madrid? ¿Y lo que menos te gusta?
Sin duda lo que más me gusta es ver amanecer mientras estoy corriendo por el parque del Retiro, también su anonimato, el poder pasear y que pases totalmente desapercibido, y por lo demás, Madrid es una ciudad bastante cómoda para andar , puedes hacer prácticamente de todo. Igual cuando tenga hijos, conciliar la familia e hijos pueda ser más difícil, pero no es mi caso actualmente, ya veremos… Lo que menos me gusta es la polución, el caos circulatorio y lo lejos que está de Murcia …
11.- Recomiéndanos un sitio para visitar y saborear en Madrid y otro en Murcia o Yecla.
Para visitar y pasear en Madrid El Retiro y, de Yecla, el Santuario de la Virgen del Castillo, los gazpachos yeclanos, muy parecidos al manchego y El Restaurante de Los Chiscos, tiene premios a nivel Nacional e Internacional.
Y en Madrid…la verdad es que en Madrid hay tantos que, en estos momentos, había uno que era un antiguo teatro restaurado, no recuerdo bien el nombre… pero vamos mucho a la Máquina de Chamberí, el otro día comimos caracoles!.
12.- ¿Qué has aprendido de Madrid estos últimos años?
Madrid me ha enseñado a valorar mucho mas la familia, los amigos y el tiempo, porque realmente se trata de una ciudad muy impersonal donde se vive muy deprisa.
13.- ¿Con qué frecuencia sueles bajar a Murcia?
Hasta hace muy poco que he dejado de ser Decano de la Región de Murcia, he estado yendo 2 o 3 veces al mes por cuestiones de trabajo y, realizando casi siempre mi parada técnica en Yecla. Pero a partir de ahora, aunque sea ya solo por devoción, seguiré manteniendo la misma frecuencia siempre que sea posible y sobre todo en fechas señaladas, como ahora, que se acercan las Fiestas de la Virgen de Yecla.
14.- El Consejo de Ingenieros Técnicos Industriales, se sitúa en una avenida cuyo nombre “ Pablo Iglesias” puede dar mucho de qué hablar….¿Qué tienes que decir a éste respecto? ¿Te sientes identificado con el nombre de dicha avenida?

(Sonríe) Menuda preguntita…, aunque como ya he aprendido un poco, te contestaré de forma similar ( risas). Solo te diré que, cuando me entrevisto o coincido con políticos del Partido Socialista, les digo que nuestra sede está en la Avda. Pablo Iglesias, algo similar a lo que transmito a los responsables de Podemos, pero que cuando lo hago con los del Partido Popular o Ciudadanos, o bien lo omito o si preguntan, les digo que estamos en frente de los Jardines del Canal de Isabel II. (Ambos reímos ante su respuesta, ingeniosa y políticamente correcta para los distintos casos)
15.-¿ Qué proyectos dejas sin cumplir éste 2016 que estamos a punto de terminar y, qué proyectos y retos te planteas para el nuevo año 2017?
La verdad es que sigo teniendo la misma ilusión que el primer día, y eso es precisamente lo que me permite mirar con mucho optimismo el futuro para afrontar estos y otros retos que puedan salir.
Centrándome solo en los retos profesionales, este año ha sido especialmente productivo en cuanto a la consecución de objetivos, y que además ha venido acompañado de una leve mejoría de la situación económica global y por tanto del empleo entre los Ingenieros. No obstante, tenemos un sector de profesionales con gran experiencia y alta cualificación con edades entre los 45 y 55 años que por las circunstancias, están teniendo muchísimas dificultades para reincorporarse al mundo profesional, por lo que éste será un objetivo prioritario para el próximo año.
Además de lo anterior, este próximo año vamos a poner en marcha un nuevo proyecto, donde estaremos integrados estudiantes de Ingeniería e Ingenieros, para compartir experiencias e información, y que se sumará a todas las acciones que ya estamos llevando a cabo para tratar de influir en el desarrollo e innovación de nuestra sociedad, fomentando la política industrial y caminando hacia un nuevo modelo energético.
16.-¿Conocías Murcianos en Madrid?
Si, y precisamente fue gracias a la presentación que hice en Madrid del libro de un Ingeniero murciano, donde volvimos a coincidir después de varios años y ya me contaste la que, para mí, es una extraordinaria labor que estás llevando a cabo para conseguir mantener viva la llama murciana. Además, he tenido la suerte de asistir a uno de los encuentros que has organizado con nuestros paisanos en Madrid, y que con una estrella de levante y una marinera en la mano, nos hizo trasladarnos por un momento a la Plaza de las Flores.

Nos despedimos de Jose Antonio Galdón, Tony para los amigos, en ésta avenida cuyo nombre está tan de moda en la actualidad en el ámbito político y que por ello no olvidaremos. Desde el Consejo,situado frente a un campo de practicas de golf, con unas vistas maravillosas desde su despacho, podemos afirmar que estamos ante un hombre perseverante, que ha luchado por y para los suyos, confiando plenamente en que la constancia y el esfuerzo, son dos cualidades necesarias para poder llegar dónde uno se proponga.

Gracias José Antonio por tú tiempo y, sobre todo,por hacernos sentir una vez más orgullosos de ser murcianos, al conocer que hay un murciano en Madrid que a través de su trabajo, tenacidad y perseverancia, representa a todos los ingenieros industriales de ESPAÑA.
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