sábado, 24 de mayo de 2014

La Ingeniería que está por venir (Publicado en CincoDias 05/2014)

Artículo publicado por CincoDias el 24/05/2014

Artículo publicado en la Revista Técnica Industrial (Marzo 2014)

Desde que entramos a formar parte de la Unión Europea, el 1 de enero de 1986, comenzó un proceso de convergencia en todos los ámbitos con los países de nuestro entorno y un acercamiento al resto de países del orden mundial, lo que a su vez ha supuesto una modernización generalizada y un desarrollo sin precedentes.
Pero desgraciadamente, nuestra sociedad o parte de ella, sigue manteniendo cierta nostalgia y conservadurismo en determinados sectores que imposibilita puedan darse pasos decisivos en cuestiones tan importantes como las profesiones y lo que ello conlleva de cara a la movilidad, empleabilidad y competitividad de los profesionales.
Y un hecho claro, es lo que ocurre con la dualidad de las profesiones de ingeniero e ingeniero técnico en España, y que como es lógico, no existen en ningún país del mundo (o por lo menos que conozcamos). Pero lo peor de todo, es que lejos de tratar de adaptarnos de la mejor forma posible al establishment europeo y mundial, lo que al parecer queremos, es que los demás se adapten a nuestro modelo, algo que además de ingenuo, me parece imposible.
Con la reforma del Espacio Europeo de Educación Superior se perdió una oportunidad única de converger a las profesiones de ingeniería del resto del mundo, donde el grado (bachelor) es la única titulación exigida para poder ejercer la profesión de ingeniero, y sin embargo aquí en España, para que pudieran seguir existiendo las profesiones de ingeniero e ingeniero técnico, se vulneraron todos los principios que rige Bolonia y por ende, la legislación española (R.D. 1393/2007 y R.D. 861/2010), y se crearon unos títulos de máster generalistas y habilitantes, que no tienen homólogo en ningún país.
Y es que, frente a lo que se piensa en España, que para ser ingeniero hay que estudiar seis años (cuatro de grado más dos de máster), en el resto de países es suficiente con un máximo de cuatro años, lo cual nos coloca en una posición de desventaja competitiva respecto a otros profesionales.
Y ahora seguro que hay alguien que piensa y no con poca razón, que el ingeniero recién titulado de seis años sabrá más que uno de cuatro, y eso no es discutible, pero lo que hay que preguntarse, es si es verdaderamente necesario y si podemos permitírnoslo, porque supongo que nadie pondrá en duda la preparación y profesionalidad de los ingenieros alemanes, británicos, estadounidenses, y japoneses.
Y es por ello que todo el mundo tiene que saber que lo que en España es un ingeniero técnico o graduado en ingeniería, en el resto del mundo es un ingeniero, y que cuando salimos a trabajar fuera de nuestro país lo hacemos como ingenieros de pleno derecho, aunque por qué no decirlo, en la mayoría de países se requiere una habilitación profesional por parte de las asociaciones profesionales equivalentes a los Colegios en España, que es lo que realmente otorga las garantías necesarias para la sociedad, y este es el modelo que desde nuestro Consejo General estamos implantando a través de la Acreditación DPC Ingenieros, que certifica el desarrollo profesional continuo (experiencia y formación).
En este sentido, estamos trabajando para eliminar las pocas barreras que el ingeniero técnico español encuentra en algún país, como es el caso de la reciente resolución de UK Naric por la que un ingeniero técnico ya está reconocido como bachelor (grado), y por tanto puede optar al ejercicio de la profesión de ingeniero y a continuar con sus estudios de postgrado, algo que hasta la fecha y por cuestiones que no conviene comentar, nos estaba siendo vetado en este país.
No cabe duda de que ha sido un gran logro, pero para mí solo ha significado una cuestión de justicia y razón, que son las que nos deberán acompañar en el cambio que está por llegar a nuestro país.
Ha llegado el momento y no podemos seguir nadando contra corriente, el tiempo de la dualidad en las profesiones de Ingeniería españolas toca a su fin.

viernes, 16 de mayo de 2014

Entrevista en Radio Mallorca (Mayo 2014)

Os dejo una entrevista en Radio Mallorca sobre cuestiones Industriales y Turísticas que van totalmente unidas.

sábado, 22 de marzo de 2014

Galdón apunta al grado con atribuciones como "el único válido" para ejercer fuera de España


Declaraciones publicadas en la Nueva España (Marzo 2014)


"Estamos contra los grados sin atribuciones". El Presidente del Consejo General de la Ingeniería Técnica Industrial (COGITI), José Antonio Galdón, quiso salir al paso de la polémica surgida en los últimos días a raíz del título de Tecnologías Industriales, cuestionado por su carácter de "grado blanco", en aquellas universidades donde no otorga atribuciones profesionales y para obtenerlas es necesario cursar un máster posterior de carácter generalista. 

La crítica de los Ingenieros Técnicos se dirige hacia la "confusión" que genera la convivencia de grados con y sin atribuciones, sin que se informe de ello a los alumnos, se quejó Galdón. Por ello, desde el Consejo General de la Ingeniería Técnica Industrial reclaman, como ya trasladaron al Ministerio de Educación en su momento, que se aclare esta situación. Sin tratar de restar autonomía a las universidades, el problema es que "el título hoy no te define profesionalmente", advierten, al tiempo que abogan por un sistema de acreditaciones que evite la confusión actual ante la sociedad, los empleadores y los clientes. 

"A los alumnos les recomendaría que estudien un grado de cuatro años con atribuciones profesionales. Si quieren un máster después, que lo hagan. Lo que queremos es que los chavales sepan para qué les sirve el grado y si tienen que hacer seis años o cuatro", argumenta Galdón. El Presidente del Consejo General de la Ingeniería Técnica Industrial cita como ejemplo de la confusión actual la coexistencia de un mismo título de ingeniería de la energía que en varias universidades no dispone atribuciones, en otras da acceso a la profesión de ingeniero energético y en otras, a la de ingeniero técnico de minas.

Para Galdón, mantener dos niveles en la profesión (Ingeniero e Ingeniero Técnico) resulta "arcaico y denostado" y añade que el grado de Tecnologías Industriales sin atribuciones "no tiene sentido nunca" porque el alumno se inicia en una formación más generalista (menos especialista) para cursar después unos estudios de máster, también generalistas. "No dudo de calidad de los estudios, de hecho los titulados de la Politécnica de Gijón están muy valorados; es el centro que mejores ingenieros ha dado a este país", continúa Galdón. Su foco se encuentra ahora en promover una campaña informativa para que los alumnos "sepan qué titulación elegir".

Con la nueva Ley de Servicios Profesionales, recuerda Galdón, se resolvería este conflicto y "nuestros ingenieros serán ingenieros en todo el mundo". El presidente del COGITI insiste en que la titulación de referencia para ejercer en todas partes es el grado con atribuciones, no el máster, y lamenta el "fuerte corporativismo" que existe en España en torno a los colegios de ingenieros, un atraso, a su juicio, "que nos pone a la cola en competitividad" porque "aquí hay que estudiar seis años para ser ingeniero y en otros países, cuatro".

Entre los colegiados la sensación es que la actual indefinición del sistema universitario español hace que en cada región "se funcione de una manera" y que, por tanto, no exista unanimidad a la hora de unificar los títulos como se pretendía con la adaptación al Espacio Europeo de la Educación Superior.

miércoles, 19 de marzo de 2014

Aconsejo a los jóvenes ingenieros sin trabajo que salgan fuera y se realicen


Entrevista publicada en la Nueva España (Marzo 2014)

José Antonio Galdón es el presidente del Consejo General de la Ingeniería Técnica Industrial, una profesión "con demanda y futuro". Ayer visitó el campus de la Escuela Politécnica de Ingeniería para , a pesar de la crisis, lanzar a los estudiantes "un mensaje positivo", porque "están muy bien preparados y hay muchísimas oportunidades".
-¿Sigue siendo la falta de trabajo en España la principal preocupación entre los titulados?
-Efectivamente la principal preocupación es el empleo, cómo van a trabajar tanto aquí como fuera. También les surgen las dudas con respecto a la profesión de ingeniero técnico, que no existe en ningún país del mundo, y tenemos que dejarles claro que van a poder trabajar fuera como ingenieros.
-¿Qué actuaciones lleva a cabo el Consejo para ayudar a los nuevos titulados?
-Sobre todo los orientamos para que puedan encontrar empleo. Lo más importante es la formación continua que van a necesitar, y que la propia normativa prevé que sea obligatoria para los profesionales, y nosotros contamos con una plataforma de formación on-line. Otra cuestión importante es la competitividad de los propios profesionales; la ley va a eliminar esa barrera, esos cotos cerrados que hay hoy en día para los profesionales en función de las ramas de la profesión de ingeniería, y van a tener que ser más competitivos, tendrán que venderse mejor y tener su propia marca personal, donde venga reflejada toda su formación, experiencia y competencias profesionales. También tenemos una plataforma pro empleo de los ingenieros que aparte les dará información sobre todas las nuevas oportunidades profesionales que vayan surgiendo aquí.
-¿Y para quienes están ya fuera?
-Hoy en día, y como desgraciadamente nos seguimos viendo obligados a salir a trabajar afuera, tenemos un plan de movilidad internacional, con un punto de contacto por ejemplo en Stuttgart, donde los ingenieros pueden dirigirse a una oficina física en la zona más industrializada del mundo con el sector automovilístico. En ese plan de movilidad les vamos a ofrecer todas las posibilidades para salir fuera, toda la información que necesitan para trabajar en otros países y también va a llevar asociado un plan de retorno que para nosotros es lo más importante. Ahora mismo, si no hay oportunidades en España, que salgan fuera, que trabajen, aprendan y se realicen como profesionales y que tengan la posibilidad de regresar. Estamos peleando muchísimo para ver si somos capaces de reactivar nuestro tejido industrial, que es la pieza fundamental que nos falta hoy en día. Van a ser los jóvenes los que van a tener que enfrentar todos estos cambios; la nuestra es una profesión centenaria, pero en breve se va a iniciar una etapa nueva, y son ellos los que van a tener que ejercer esa transformación. Es importante que sepan que tienen compañeros detrás que les van a ayudar a superar estas dificultades.
-¿En qué consiste el plan de retorno?
-El Plan de retorno se basará sobre todo en la información, mantener a los compañeros que salen fuera en contacto para notificarles todas aquellas nuevas oportunidades profesionales que vayan surgiendo en nuestro país, en diferentes campos profesionales, y que en el momento en que puedan y quieran regresar, puedan hacerlo.
-¿Están los nuevos graduados concienciados de que lo más fácil es que tengan que irse de España?
-Estamos hablando de que tenemos un 14 por ciento de desempleo, seguimos siendo una de las profesiones más demandadas dentro de nuestro país. Pero aún así es cierto que estábamos acostumbrados a un paro testimonial, puramente de mejora de empleo. Yo les recomiendo a todos que antes de quedarse aquí, trabajando en algo que no sea lo suyo, se vayan fuera porque hay muchísimas oportunidades, y les vendrá bien como experiencia personal, para aprender otro idioma y también para crecer profesionalmente. Es una experiencia totalmente enriquecedora y no hablamos de fuga de talentos, sino de que vamos a potenciar esos talentos fuera de España para luego poder aprovecharlo aquí; hay que verlo siempre desde un punto de vista positivo.
-¿Qué consejos les daría a los estudiantes?
-El mensaje que yo siempre traslado es positivo, de que hay muchísimas oportunidades, de forma especial en el emprendimiento. Los chavales tienen una titulación con muchísimas competencias que les va a abrir muchas puertas. Es una carrera muy generalista, demandada y con conocimientos sólidos. Ellos también se lo tienen que creer, y responsabilizarse para ofrecer a la sociedad todo lo que han recibido de ella. La formación del ingeniero conlleva un coste y deben asumir su responsabilidad para trabajar y aportar a la sociedad. El camino es largo, pero que vayan poco a poco y con ilusión, que no cunda el desánimo. No cabe duda de que un ingeniero español allá donde vaya está bien considerado, hemos demostrado ser ingenieros punteros y aunque tengamos mala imagen por otras cuestiones, sí que en esto no hay duda de que somos buenos.

lunes, 17 de febrero de 2014

Conseguimos el reconocimiento como bachelor engineer en el Reino Unido

Conseguimos el reconocimiento como bachelor engineer en el Reino Unido

Después del suplicio que han tenido que sufrir los profesionales españoles, debido a las barreras que imponía la Agencia Británica UK Naric con la errónea equiparación de los títulos de Ingeniero Técnico español, y tras las múltiples reuniones, gestiones y quejas presentadas por el Consejo General de la Ingeniería Técnica Industrial (COGITI), ante los Ministerios Británico y Español, y en el Parlamento Europeo, por fin se ha conseguido poner punto y final a esta flagrante discriminación.


Los Ingenieros Técnicos españoles que pretendan trabajar o continuar su formación universitaria en Reino Unido pueden estar tranquilos a partir de ahora: su titulación ha sido por fin equiparada a la que debía haber sido desde el principio, el Bachelor degree; en cambio eran comparados con un título equivalente a la Formación Profesional de dos años de duración, debido a la errónea equiparación realizada por la Agencia Británica UK Naric. Esta situación estaba causando un grave perjuicio a los profesionales españoles, y una discriminación laboral en toda regla.

Tras las múltiples reuniones, gestiones y quejas presentadas por el Consejo General de la Ingeniería Técnica Industrial (COGITI), ante los Ministerios Británico y Español, y en el Parlamento Europeo, por fin se ha conseguido poner punto y final a esta flagrante discriminación.

El camino para conseguir esta importante resolución ha sido largo y difícil. El punto de inflexión en esta problemática fue el momento en el que se consiguió que el Ministerio de Educación Británico encargase un informe independiente, para el estudio de la titulación de Ingeniero Técnico, al Engineer Council of UK, organismo regulador del Reino Unido de la profesión de ingeniero. El pasado 13 de noviembre, el Presidente del COGITI, José Antonio Galdón, recibía la visita de dicho organismo.

La reunión fue el resultado del esfuerzo realizado por el COGITI en los últimos años para intentar solucionar de forma definitiva una problemática que estaba perjudicando seriamente a los Ingenieros Técnicos españoles, y más aún si tenemos en cuenta la evasión de este colectivo profesional hacia países de la UE con déficit de ingenieros, como es el caso de Reino Unido.

Al encuentro asistieron Katty Turff y Andy Watson, por parte de Engineer Council of UK. Además, el Presidente del COGITI estuvo acompañado por Gerardo Arroyo, Director de la Oficina Europea del COGITI; Juan de Dios Alférez, en representación de la Federación Europea de Asociaciones Nacionales de Ingenieros (FEANI); Margarita Lezcano-Mújica y Belén Hernández, de la Secretaría General de Títulos y Reconocimiento de Cualificaciones del Ministerio de Educación; Carolina Jiménez, del British Council Madrid; y Esteban Sánchez y Ramón Hernández, de la Universidad de Salamanca, quienes explicaron el Plan de Estudios del título de Ingeniero Técnico Industrial.

Con toda la información recapitulada, la delegación del Engineer Council of UK elaboró un informe, para clarificar la incorrecta equiparación del título de Ingeniero Técnico Industrial español en Reino Unido. Este informe emitió la recomendación de considerar a los Ingenieros Técnicos españoles como Bachelor degree, que ahora ha sido aceptada por la agencia británica UK Naric, como establece en su informe "Evaluation of Spanish the Ingeniero Técnico in the UK. Response to the Engineering Council UK report". UK Naric es la Agencia Nacional que, en nombre del Gobierno del Reino Unido, es responsable de proporcionar a las empresas y universidades la información relativa a la equivalencia en dicho país de las titulaciones obtenidas fuera de sus fronteras.

Numerosas actuaciones ante la Comisión y el Parlamento Europeo

Durante todo el proceso, hasta llegar a esta resolución favorable, el COGITI ha llevado a cabo numerosas actuaciones, entre las que destacan la denuncia que presentó ante la Comisión Europea, al objeto de que se abriera una investigación para dilucidar si se estaba vulnerando el Derecho a la libre circulación de personas y trabajadores, así como el Derecho al acceso a la educación, fruto de la equiparación errónea que estaba realizado UK Naric del título de Ingeniero Técnico español. El Presidente del COGITI formuló también una Petición al Parlamento Europeo para requerir a UK Naric que revisara la citada equiparación.
Además, en el transcurso de todo este periplo, el COGITI logró el apoyo de eurodiputados, como el mostrado desde el principio por Antonio López-Istúriz, que también es Secretario General del Partido Popular Europeo.

Por otra parte, el Presidente del COGITI se reunió en Bruselas con los eurodiputados Carlos Iturgaiz (Comisión de Peticiones PE), Pablo Arias (Comisión de Mercado Interior PE), y Verónica López (Comisión de Empleo PE), para trasladarles la problemática. De este modo, el Eurodiputado Pablo Arias Echevarría presentó una Pregunta Parlamentaria al Parlamento Europeo, en la que instaba a la Comisión Europea a velar por la correcta equiparación del título de Ingeniero Técnico Industrial en Reino Unido.

De forma individual, Ingenieros Técnicos españoles que desarrollan su vida profesional en el Reino Unido, y guiados por el COGITI, también presentaron denuncias ante la Comisión Europea por la incorrecta equiparación de su título.

Afortunadamente, todo este esfuerzo y trabajo no ha sido en vano. "Se trata de una excelente noticia que nos llena de satisfacción y optimismo, que como no podía ser de otra forma elimina el último obstáculo que nos quedaba para ser considerados Ingenieros de primer nivel en toda Europa", ha manifestado José Antonio Galdón, al tiempo que agradecía a todas las partes implicadas el enorme esfuerzo que han realizado para su consecución.

martes, 10 de diciembre de 2013

Reindustrializar el futuro

Publicado en la Revista Técnica Industrial (Dic. 2013)

La industria es la base esencial para generar estabilidad en la economía y el empleo en cualquier país o región, y son estos dos factores los que facilitan el bienestar y la paz social que necesitamos. Pero es que, además, la industria es también el soporte de la investigación, el desarrollo y la innovación, y sin industria no hay investigación, y sin innovación no hay industria competitiva. Para ver dónde está la industria española, de dónde venimos y dónde queremos ir, convendría hacer una revisión de cual ha sido la evolución del sector industrial en nuestro país en los últimos tiempos.
Desde 1975, la industria ha pasado de representar casi el 40% del PIB nacional a un pírrico 15,9%. Hemos pasado de ser la décima potencia mundial en producción industrial a ocupar una posición mucho más discreta. En el contexto europeo, si descontamos el peso del sector energético, el sector industrial en España alcanzaría el 13,3% del PIB, muy inferior a la media europea del 18%, encontrándonos a la cola en producción industrial, solo por delante de Grecia y Chipre. Y todo ello teniendo en cuenta que entre 2008 y 2012 hemos perdido el 30% de nuestro sector industrial, provocado en gran parte, por la enorme dependencia del mercado nacional y su gran exposición al sector de la construcción.
Esta decadencia industrial afecta a la práctica totalidad de la Unión Europea, que ve con preocupación cómo se va perdiendo el tejido industrial que representó la prosperidad económica y social desde mediados del siglo XIX hasta la fecha; todo ello producido en gran parte por la progresiva deslocalización de las industrias para producir en países emergentes con muchísimo menor coste. Pero, afortunadamente, esta crisis, que como buen optimista diré que estamos superando, nos ha hecho cambiar la percepción y crear una necesidad europea de la reindustrialización, hasta el punto de que países como Francia tienen un Ministerio de “Recuperación Industrial”.
Tenemos un reto importantísimo que pasa no solo por recuperar ese 30% de industria perdido en los últimos 5 años, sino que nos fija como objetivo pasar del 13,3% al 20% del PIB, que es la cifra clave que maneja la Unión Europea en el Plan Europeo de Reindustrialización, lo que nos lleva a tener que aumentar en un 50% nuestra producción industrial desde hoy hasta el año 2020. Desde una perspectiva macroeconómica, esto parece imposible, pero estoy seguro de que si a todos nosotros nos preguntasen si seríamos capaces de producir un 50% mas en siete años, responderíamos que sí, y ahí es donde está el secreto para alcanzar las cifras macroeconómicas y para conseguir los objetivos de un país.
La influencia de la industria en el empleo es todavía mayor. Desde 1975, se han destruido 1,2 millones de puestos de trabajo, mientras el mercado laboral se ha ampliado en 4 millones, y ha pasado de representar el 40% de la ocupación total al 14%. En los últimos cinco años, se han perdido más de 650.000 empleos directos en la industria y otros tantos puestos de trabajo indirectos. El que la industria y la manufactura reciba el nombre de sector secundario no significa que haya de estar en segundo plano. Pero este problema de desempleo se agrava al constatar que nuestros ingenieros tienen que salir a otros países para poder desarrollarse profesionalmente, y aunque esperemos que sea solo de forma temporal, estamos perdiendo uno de nuestros pilares de desarrollo: el capital humano.
España es un país que cuenta con magníficos ingenieros. Desgraciadamente, después de haber realizado una inversión importante en su formación, no puede recoger los frutos por la falta de oportunidades laborales. Afortunadamente, hay países que los necesitan y en ellos pueden aplicar y ampliar sus conocimientos, y adquirir un bagaje profesional y personal, que esperemos que puedan desarrollar pronto en nuestro país. Para ello, es importante que establezcamos un plan de retorno de ingenieros y profesionales que los mantenga informados sobre las nuevas oportunidades que vayan surgiendo al amparo del ansiado impulso del sector industrial.
Y es que España tiene todos los ingredientes para volver a ser uno de los países mas industriales y competitivos del mundo. Tenemos magníficas infraestructuras; somos ahora un país mas competitivo en materia laboral y productiva (un claro ejemplo son las numerosas inversiones realizadas en las plantas de fabricación de vehículos, que nos sitúa en el undécimo puesto mundial con 1,9 millones de vehículos y el segundo europeo); tenemos una mano de obra numerosa, cualificada y con ganas de encontrar trabajo; tenemos los mejores ingenieros y profesionales del sector; estamos recuperando poco a poco la confianza de los mercados, y volvemos a ser apetecibles para los inversores. Además, tenemos buen clima, buena gastronomía y buenas gentes. ¿Qué más se puede pedir?
Necesitamos una política energética estable que genere confianza en los inversores, y una energía barata que no sea un lastre para la competitividad. Necesitamos acceso al crédito para la mejora tecnológica de nuestras industrias y para emprender nuevos proyectos industriales. Necesitamos una armonización y homogeneización de las normativas autonómicas y locales, que proporcionen seguridad jurídica a los inversores, sin descuidar la seguridad industrial como está ocurriendo hora. Necesitamos el fomento de la cultura industrial dentro del sistema educativo español, y esto no se consigue precisamente reduciendo a la mínima expresión la materia de tecnología en la nueva reforma educativa. Necesitamos la consolidación y potenciación de los programas conjuntos de investigación y desarrollo entre universidades y pequeñas y medianas industrias, para que estas puedan tener acceso a la innovación que necesitan. Necesitamos el fomento de la cultura de la propiedad tecnológica industrial, en la que nos encontramos a la cola europea.
Pero todo esto no sirve de nada si no va unido a la asunción de responsabilidades por todos y cada uno de los que formamos parte de esta sociedad. Ya está bien de lamentos, ya está bien de quejarse por lo que los demás no hacen. Hemos de pasar a la acción, y lo digo sobre todo por los más jóvenes, a los que muy desafortunadamente se les ha puesto la etiqueta de “generación perdida”, que entre todos debemos cambiar por la de “generación del éxito”.
Y el éxito solo es posible cuando se tienen inquietudes, se plantean retos, se asumen riesgos y, sobre todo, se trabaja mucho y de forma honrada. Este es el camino y esta es nuestra responsabilidad con la sociedad, a la que no podemos defraudar.